lunes, 26 de octubre de 2020 Fecha de publicación Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Contenido JOSÉ LUIS ALOMÍA ZEGARRA, DIRECTOR GENERAL DE EPIDEMIOLOGÍA: Muy buenas noches a todas y todos los aquí presentes. Bienvenidos a esta conferencia vespertina, será la número 239, estamos en Palacio Nacional, son exactamente las 7:00. También saludamos a todas las personas que nos favorecen con su sintonía y que están lógicamente interesadas en conocer cuál es la evolución de la epidemia de COVID-19 en México. Hoy día está nuevamente con nosotros el doctor Ruy López Ridaura. Vamos a conducir entre ambos la conferencia de esta noche. Además de la actualización del escenario nacional, como lo hacemos todas las noches, el doctor López Ridaura nos hablará sobre los trabajos que se están realizando, ya se tiene prácticamente un mes trabajando en la optimización de la atención médica hospitalaria. Como ustedes han visto noche tras noche prácticamente del último mes y medio, la ocupación hospitalaria ha disminuido a niveles importantes en la gran mayoría de los estados y es por eso que, al haber en su momento camas disponibles o tener personal especializado que puede concentrar la atención precisamente en unidades designadas es que se tiene este mes trabajando para que esto suceda, pero el doctor López Ridaura nos va a ampliar en relación a este tema, que también es importante para incrementar siempre la calidad de la atención médica, sobre todo en el segundo y tercer nivel de atención. Vamos a iniciar con los datos nacionales. Ya decíamos, conferencia vespertina 239 la que estamos iniciando en el día 149 de la nueva normalidad, estamos ya en el segundo día de la última semana del mes octubre y precisamente hoy lunes 26 de octubre inició su vigencia el semáforo de riesgo COVID que empezamos a dar a conocer desde el pasado viernes. Si vemos la siguiente diapositiva, aquí tenemos el semáforo de riesgo que entró en vigencia el día de hoy. Tenemos en el nivel máximo a una entidad federativa, el estado de Chihuahua, tenemos en el nivel de riesgo alto a 19 entidades federativas representadas por el color naranja en el mapa, en el nivel de riesgo medio tenemos a 11 entidades federativas representadas por el color amarillo en el mapa y finalmente, ya en esta ocasión digamos repitiendo ya por tercera vez en función de las mediciones de riesgo que se han hecho en el nivel más bajo del riesgo al estado de Campeche. Es importante en un primer paso conocer sí los niveles de riesgo, pero la invitación a la población es que en la medida en que conozcan el nivel de riesgo en el cual se encuentra su entidad federativa, es importante informarse y más importante aplicar, implementar, poner en práctica las medidas para cada uno de los niveles de riesgo, porque si yo resido en una entidad federativa que está en un color amarillo, mis acciones van a hacer diferentes de las que están en un naranja, más aun en un rojo o en la de un verde. Es por eso que la autoridad local, sea la entidad federativa, es decir, la autoridad estatal o en su momento la autoridad municipal, son las que implementan ya de manera directa y local estas acciones que siempre tienen como principal objetivo disminuir los contagios, la transmisión de la enfermedad a través de regular las acciones precisamente en el espacio público. Entonces, muy atentos a la población porque, como pueden ver, la epidemia es asincrónica, se comporta de manera diferente en los diferentes estados de la República, por lo tanto hay que estar muy atentos a cuáles son esas medidas específicas para el lugar en donde yo vivo, atenderlas, conocerlas, pero lo más importante ponerlas en práctica. Vamos a ver la siguiente diapositiva. Actualizaríamos ahora sí los números a nivel nacional en nuestra gráfica, en nuestra curva epidémica de barras apiladas, cada una de las barras está para cada una de las semanas epidemiológicas. El día de ayer empezamos ya a ver el comportamiento de la semana epidemiológica 42, como podemos ver la altura de la semana 42 abrió el día de ayer siendo menor que la semana 41 y prácticamente con una altura ya similar a la de la semana 40. Algo que vemos distribuido en estas barras de diferentes colores es precisamente estas más ya dos millones 300 mil personas que han sido clasificadas como casos sospechosos de COVID-19 y por lo tanto han ingresado al protocolo de estudio, que en la gran mayoría de ellos incluye la toma de la muestra, pero también muy importante la atención médica. En la gran mayoría una atención médica en este caso de tipo comunitario, de tipo ambulatorio y en un porcentaje mejor atención hospitalaria por ser también casos graves. En las barras de color naranja están distribuidos por esa misma fecha de inicio de síntomas en la semana epidemiológica las personas que ya salieron negativas a la prueba. Para el día de hoy más de un millón 78 mil. En las barras de color café que están en la parte baja, más de 895 mil personas, que son las que han sido ya clasificadas como los casos confirmados de COVID-19 al corte del día de hoy. Dentro de este grupo de casos confirmados se encuentran también las lamentables defunciones que hasta el momento han ocurrido a consecuencia de las complicaciones de la enfermedad. Para el día de hoy, 89 mil 171. Porcentaje de positividad, continúa igual al que en su momento abrimos para esta semana 42, que es el 40 por ciento. Vemos una disminución que ocurrió en este porcentaje de positividad entre la 41 y la 42, pero aún no llega a los niveles más bajos que en algún momento habíamos tenido ya en semanas previas, como la 39, la 40, pero vamos a estarle dando seguimiento al comportamiento de este porcentaje de positividad. Si vemos la siguiente diapositiva, precisamente utilizando este porcentaje de positividad para cada una de las semanas es que podemos graficar la curva de casos estimados y en su momento precisamente estimar que ya para el corte de hoy podrían haber más de un millón 36 mil personas clasificadas como COVID-19, es decir, casos confirmados. Lo importante de la gráfica, de la curva de casos estimados es poder ver su comportamiento y sus tendencias y es lo que vemos o revisamos todas las noches. El día de ayer abríamos con un menos siete por ciento para efectos de una reducción entre la semana 41-42, el día de hoy es menos seis por ciento. Continúa esta reducción todavía, aunque sabemos que muy probablemente la reducción en la medida que pasen los siguientes días de esta semana de seguro va también a disminuir. Sin embargo, es bueno ver que la tendencia ascendente que teníamos en las dos semanas previas al menos no es una tendencia que continúa en la semana 42, sino que vuelve nuevamente a disminuir y la expectativa es que pudiera al final de la semana estabilizarse en una meseta, lo cual también es una buena noticia. Lógicamente todavía no regresamos a niveles de descenso como los que tuvimos, por ejemplo, en la semana 39, pero en la medida que las acciones de prevención y de mitigación comunitaria se continúen implementando y todos juntos las sigamos poniendo en práctica, entonces es que podremos como sociedad lograr la disminución de esta curva epidémica. Más de 655 mil también son las personas que están ya estimadas como recuperadas, que ya han vencido el COVID-19. Nuestros casos activos estimados para el día de hoy vuelve a ser de un cuatro por ciento en relación al total de los casos estimados, es decir, de este más de un millón 36 mil personas, y representan la epidemia activa en México. Veamos la siguiente diapositiva. Vamos a enfocar al comportamiento de las defunciones. Ayer que abríamos la semana 42 veíamos este incremento que se mantiene el día de hoy, no ha seguido incrementándose, tampoco ha disminuido, es de un más cinco por ciento. Este más cinco por ciento representa en número 108 defunciones más que las que habíamos tenido en la semana 41. Y lamentablemente la gran mayoría de ellas, un poco más de 100 de estas, están registradas precisamente en el estado de Chihuahua, donde sabemos que están teniendo un rebrote importante de la enfermedad. Y para esta línea naranja, que es la que nos está midiendo el cambio semana con semana, tenemos sumados los cuatro grupos de defunciones que en su momento tenemos, es decir, las que ya están confirmadas que para el día de hoy decíamos en la primera diapositiva son 89 mil 171, pero también están incluidas y, por lo tanto, contribuyen a la variación de la tendencia. También estos otros grupos de defunciones que en este momento se encuentran en proceso de dictaminación para saber si se van a confirmar o se van a descartar, o un pequeño grupo de ellas, 377, estamos esperando todavía conocer su resultado de laboratorio. Menos 56 por ciento el descenso que en su momento se tiene desde la semana epidemiológica en donde tuvimos la mayoría de defunciones en lo que va de la epidemia de COVID en México, que es la 28, con cinco mil 292, a las que tenemos registradas precisamente en el corte de hoy en la semana 42, que son estas dos mil 312. Vamos a continuar observando también el comportamiento de las defunciones en los siguientes días. Y pasemos ahora a la ocupación hospitalaria, hoy ya toca este tipo de gráfica, en donde además de la ocupación nacional que vemos continúa en 32 por ciento para las camas generales y en 26 por ciento para las camas con ventilador, nos permite además poder ver cómo, cuál es el comportamiento también de la hospitalización y qué tendencias está teniendo en los últimos días. Como podemos ver, ya desde hace aproximadamente tres semanas habíamos iniciado con una tendencia ascendente, es decir, se empezó a incrementar el número de las hospitalizaciones en el país. Si vemos en los últimos dos días, hay una caída; sin embargo, esta ligera caída es la que observamos prácticamente, si vemos toda la línea desde que inició, prácticamente cada siete días tenemos una caída que representa lo que se reporta o notifica durante el fin de semana. Los siguientes días que veamos, mañana, pasado, serán importantes porque son los que realmente nos confirmarán si esta caída que vemos en los últimos dos días pudiera empezar a representar una estabilidad o pudiera todavía continuar el ascenso. La caída que tenemos en general, es decir, desde cuando tuvimos la máxima cantidad de personas hospitalizadas, que fueron 18 mil 223, a las que tuvimos corte del día de ayer a la medianoche es de menos 336 por ciento y fue menos 46 por ciento el que en su momento tuvimos como mayor disminución de casos hospitalizados. Es un momento determinado un poco la meta volver nuevamente a ese nivel e inclusive continuar con un descenso hacia abajo. Vamos a presentar el día de hoy, vamos a actualizar tres curvas, son curvas que habíamos estado precisamente actualizando los días lunes, que tienen que ver con este porcentaje de cambio entre las semanas epidemiológicas, vamos a presentar tres curvas, el porcentaje de cambio entre los casos estimados, entre las hospitalizaciones y entre las defunciones. Es un indicador también al que le habíamos estado dando seguimiento. Para efectos, esta es la de casos estimados acumulados lógicamente. Podemos ver el porcentaje de cambio en los puntos y el último porcentaje registrado entre la semana 41 y 42, que es de 3.7 por ciento. En la línea podemos ver la tendencia exponencial que estos cambios han tenido desde que iniciaron en un momento determinado al principio. Si ustedes recuerdan, en alguna semana, ya hace como un mes, un mes y medio aproximadamente, el porcentaje de cambio había bajado por debajo del uno por ciento, habíamos estado teniendo 0.8, 0.7. Tenemos un incremento en ese porcentaje de cambio, no es un incremento que en su momento se asemeje a los que tenía al principio de la epidemia y para efectos del cambio entre la 41 y la 42 es de 3.7 por ciento. Este gráfico vamos a estarlo actualizando todos los lunes para precisamente poder ver el cambio semanal y entonces saber si la evolución de la epidemia volvería nuevamente a disminuir, estaría incrementando o se mantendría en una estabilidad, digamos que es en un momento determinado información que complementa los gráficos que hemos estado viendo. Si vemos la siguiente, ahora va a ser el porcentaje de cambio semanal precisamente de los casos hospitalizados. Aquí es del 2.1 por ciento, es un cambio en un momento determinado, y lógicamente con una tendencia exponencial también descendente. Y si vemos la última diapositiva de este grupo, va a ser precisamente el cambio semanal de las defunciones, la tendencia en la línea de color oscuro y de la semana 41 a 42 un 2.4 por ciento. No ha habido un incremento digamos todavía importante en este porcentaje de cambio semanal, pero lógicamente lo que todos queremos que suceda es que estos porcentajes nuevamente se acerquen al uno y en un momento caigan por debajo del uno por ciento. Entonces, bueno, esos son datos nacionales para esta noche, y ahora le damos el tiempo al doctor Ruy López Ridaura. RUY LÓPEZ RIDAURA, DIRECTOR DEL CENTRO NACIONAL DE PROGRAMAS PREVENTIVOS Y CONTROL DE ENFERMEDADES (CENAPRECE): Muchas gracias, doctor Alomía. Buenas noches tengan todas y todos. Bueno, como comentó el doctor Alomía, les queremos presentar un poco el avance que llevamos en estas dos grandes estrategias que ya hemos presentado en otra ocasión, la primera, y ahora con un poco más de detalle la segunda. La primera estrategia que comentamos y que realmente lanzamos prácticamente desde inicios de julio es la estrategia que tiene que ver con el abordaje comunitario de la atención de COVID. La idea es que conforme más acerquemos a las personas, conforme más el sector salud en general, con toda la ayuda de la activación comunitaria, nos acerquemos a las personas con la idea de salvar vidas. Y principalmente en los rastreos la idea es hacer estos grandes barridos casa por casa en zonas prioritarias, ir identificando activamente a los posibles casos sospechosos, ir identificando a la población de riesgo que puede complicarse. Y especialmente la estrategia también va dirigida cuando tenemos casos sospechosos en personas de alto riesgo de complicarse, tener una atención médica y un monitoreo continuo. Un monitoreo continuo que, a través de diferentes indicadores, entre ellos oximetría de pulso, temperatura, signos y síntomas podamos detectar mucho más temprano la posibilidad de complicación y entonces tener un esfuerzo de hospitalización anticipada, por lo tanto tratando de disminuir el riesgo de complicación más severa, y por lo tanto disminuir la posibilidad de muerte. Esta es una estrategia que lanzamos, comentamos con cada una de las entidades desde julio y desde julio a la fecha cada entidad tiene diferentes modalidades. Lo que estamos haciendo ahora es, junto con el Insabi y con las instituciones también del sector, monitorear cómo va cada una de las estrategias y en caso de que se requiera algún tipo de apoyo federal poder contribuir para acelerar, para reforzar estas estrategias. El otro componente, que es el que vamos a dar un poco más de detalle, se presentó este lineamiento sobre la guía de continuidad en la operación, es un lineamiento que se publicó ya hace más de un mes y fue principalmente un lineamiento sectorial que lo que buscaba era orientar tanto a todas las instituciones del sector como a cada una de las entidades federativas el tener como cuáles serían las buenas prácticas para que los hospitales fueran cada vez incrementando sus capacidades de continuar con la operación de atención no COVID. Siempre manteniendo con protocolos estrictos la posibilidad de tener tanto la detección, los filtros al inicio, al ingreso de los hospitales para ver casos sospechosos de enfermedad respiratoria y en su caso tener hospitales, la gran mayoría híbridos que les llamamos, es decir, que atienden tanto pacientes con sospecha de COVID como pacientes sin COVID y tenerlos sin COVID y tenerlos en diferentes zonas del hospital, en diferentes pisos para evitar así la posibilidad de brotes dentro del mismo hospital. Entonces, estos protocolos se realizaron, se difundieron, se han estado implementando en cada una de las unidades. La idea que ahora, con este plan sectorial de optimización, fue tomar los dos componentes y enfocarnos en dos grandes aspectos: Uno, en seleccionar aquellas unidades que tengan la posibilidad de tener una mayor capacidad resolutiva para pacientes COVID, unidades, hospitales de concentración. Otro es escoger otras unidades que pudieran estar todavía más cercanas a las personas, que pudieran servir como este tipo de hospitalización anticipada, especialmente en los grupos de alto riesgo. La estrategia comunitaria tiene varios componentes. Un componente principalmente territorial basado en atención primaria de la salud, también lo hemos comentado desde que lo presentamos, es más, lo presenté yo mismo ya hace más de casi tres meses, en donde bajo este esquema de atención primaria a la salud, cada una de las entidades federativas está reforzando el vínculo que tiene el primer nivel de atención, que son estas unidades de primer contacto, con la comunidad. Y con estas brigadas hablábamos de tres tipos de brigadas: una brigada comunitaria que va haciendo estos barridos, una brigada un poco más especializada donde ya hay personal de salud que pueda hacer tanto la revisión, evaluación clínica en domicilio o vía telefónica de aquellos pacientes que tienen riesgo de complicarse; y tener esta parte de riesgo comunitario, cada entidad está priorizando en sus diferentes regiones donde hay mayor actividad de transmisión de la enfermedad es donde se priorizan las zonas de barrido. El otro componente es el componente clínico donde también se han establecido protocolos específicos que desde la federación con la colaboración de grupos de expertos hemos publicado, difundido y también estrategias de capacitación hacia las entidades federativas tratando de incrementar estas capacidades. También en muchas entidades se han incluido dentro de esta estrategia alternativas de telesalud y telemonitoreo, telemonitoreo a través de telefonía celular y también con un componente muy claro de georreferencia, es decir, podemos ubicar precisamente lo que está pasando, qué tan cercanas son las unidades hospitalarias para que, en caso, y ha habido ocasiones donde tenemos que echar mano de unidades hospitalarias móviles para que puedan tener atención más cerca en las personas. Y, por último, también es importante que toda esta estrategia esté ligada a las redes integradas, es decir, toda la vía, toda la comunicación que debe tener un paciente que llega desde el primer contacto se puede evaluar, y si requiere hospitalización tener claro cuáles son las unidades que van a estar seleccionadas para una mejor hospitalización. Y también un centro regulador que permita favorecer el traslado de pacientes con unidades, con ambulancias, el traslado de pacientes desde el primer nivel hacia niveles de mayor resolución. Tenemos todo un esfuerzo también de integración institucional. Es importante porque cuando hablamos de la comunidad pues no necesariamente son hogares que son derechohabientes o no derechohabientes, es la comunidad en general. Entonces, esta estrategia tiene que estar ligada también con esfuerzos muy similares que cada una de las instituciones, IMSS, Issste, Pemex, están haciendo también tienen sus monitoreos a distancia de los pacientes que son derechohabientes a sus instituciones y en este plan estamos trabajando de manera sectorial. Desde el punto de vista de la parte de concentrar las capacidades hospitalarias en aquellas unidades que tengan mayores indicadores de calidad, realmente estos son como los principios que presentamos, esto fue una presentación que también hicimos el… digo, la hemos venido haciendo en diferentes escenarios, pero que ya se formalice como un acuerdo lo presentamos tanto en la Comisión de Salud Pública del Consejo Nacional de Salud, que es el Conasa, que como saben, está representado por cada una de las 32 secretarías de Salud y además del sector, de las unidades institucionales federales. Se presentó esto en la Comisión de Salud Pública, que fue cuando se mencionó, creo que lo mencionó el doctor López-Gatell y el miércoles finalmente se presentó en el pleno y de manera unánime se aprobó la estrategia y con base en estos principios y recomendaciones. Uno, muy importante el decir, como lo mencionó el doctor Alomía, si tenemos más de 950 unidades que tienen ya capacidad hospitalaria muy baja y también tienen una gran heterogeneidad en los indicadores de calidad, poder concentrar esto en un número mucho menor de unidades para que estas unidades tengan el mayor apoyo, reforzar sus capacidades y así poder concentrar solamente en estas unidades la atención de pacientes con infección respiratoria aguda grave. Otro componente clave para que funcione esto es tener muy ágil el intercambio de servicios entre instituciones, es decir, que pacientes que llegan a una institución, que requieren atención, se estabilizan en un hospital, pero posiblemente tengan que trasladarse hacia otra unidad hospitalaria independientemente de su derechohabiencia. Tenemos un acuerdo que está firmado por todas las instituciones del sector federal y pues prácticamente ya como 20 entidades federativas y la idea es que este intercambio de servicios sea ágil y que este centro regulador de intercambio pueda trasladar pacientes de una institución a otra institución independientemente de la derechohabiencia del individuo. Esos son los CRUM estatales. Tenemos estos centros reguladores estatales y un centro regulador federal que en cualquier momento que se atore o tenga algún problema en el centro regulador local, pueda a nivel federal facilitarlo. El otro componente es: ¿qué vamos a hacer con el resto de las unidades?, si vamos a concentrar esto, ¿qué van a hacer las otras unidades? Las otras unidades tienen también que tener la capacidad de estabilizar; pero también otro elemento que estamos promoviendo en este nuevo protocolo es tener estas unidades que tengan una menor capacidad, pero que puedan funcionar como unidades de hospitalización anticipada. Mucho del esfuerzo que hizo el sector de tener estas unidades temporales, nuestras carpas geodésicas, estas diferentes unidades, lo que se hizo en el Centro Banamex aquí en la Ciudad de México, este tipo de unidades temporales como ya lo está haciendo, digo, específicamente el Centro Banamex nos ha ayudado mucho a tener un protocolo para este tipo de hospitalizaciones anticipadas, con criterios mucho más tempranos de hospitalización para gente de alto riesgo que posiblemente, solamente requieran oxigenación con puntas nasales, hidratación y puedan resolver el problema a ese nivel. Entonces, así tendremos unidades seleccionadas hospitalarias. La idea es que también desde el Insabi y desde el gobierno federal se fortalezcan si es que se requiere, principalmente con personal capacitado. Tenemos, como saben, y se ha comentado también, el Insabi ha incrementado y tiene una serie de contratos en muchas entidades y en muchas unidades hospitalarias, y la idea es concentrar estos recursos capacitados en estas unidades seleccionadas. Y también mantener en esas unidades las expansiones, muchos hospitales hicieron expansiones hospitalarias, es decir, agrandaron su capacidad hospitalaria, hicieron reconversión hospitalaria, es decir, unidades o pisos que estaban dedicas a hospitalización general, las reconvirtieron para tener atención a pacientes críticos. Entonces, ese tipo de transformaciones que se hicieron en estas unidades, que se mantengan. Pero, por otro lado, en las otras unidades, en las no seleccionadas, que idealmente lo que tienen que hacer es rápidamente tener la capacidad para incrementar su atención para pacientes no COVID, lo que es muy importante es que sí mantengan sus zonas de triaje, de evaluación de un paciente de cualquier paciente, o sea, digo, sería un error el concentrar capacidades y por lo tanto alejar del paciente la evaluación inicial. Entonces, toda unidad debe tener la posibilidad de evaluar un paciente que viene con un síntoma o con síntomas respiratorios, con un cuadro sospechoso de COVID, estabilizarlos si es necesario y trasladarlo hacia la unidad que está seleccionada para atención de COVID. Entonces, nada más para terminar, nosotros lo que hicimos y así fue como lo presentamos en el Consejo Nacional de Salud, tenemos un total, más o menos, como lo han visto tenemos aproximadamente 970 unidades que reportan en la red IRAG, es lo que presenta el doctor Alomía todos los días. Y lo que hicimos es una primera selección de estos 970 de 332 unidades con una serie de criterios. Los principales criterios es su productividad, es decir, cuántos pacientes realmente tenían la capacidad de estar ingresando y atendiendo, y un componente de calidad, que es lo que se midió qué proporción de los pacientes que egresan son egresos por defunción o egresos por mejoría. Y con eso se seleccionaron 332 unidades y de las cuales representan 17 mil 163 camas del total de 35 mil 192, que es como casi el 68 por ciento y de las camas con ventilador que originalmente en estas unidades teníamos 15 mil tres en estas unidades preseleccionadas se tiene la capacidad actual para seis mil 619, más o menos el 40 por ciento, y la idea es que podamos incrementar aún más esta capacidad aun en estas unidades; además, se contemplaron 58 unidades para esta que son unidades temporales que se mantengan con su capacidad para la estrategia de hospitalización anticipada. El día miércoles se presentó esto en Conasa, se acordó y estamos ahora en el intercambio, obviamente todas las entidades federativas tienen que validar esta primera preselección que se hizo a nivel federal. De las unidades, de las instituciones federales IMSS, Issste, Pemex, de la coordinación de institutos ya se validaron, pero las unidades que dependen más de los servicios estatales de salud estamos en el proceso. El día de hoy hemos recibido la validación ya prácticamente de 11 entidades federativas, estamos esperando que entre hoy y el miércoles podamos tener ya el número definitivo para tener planes específicos en cada unidad hospitalaria de reforzamiento de las capacidades. Entonces, como pueden ver, esto es realmente el ejercicio que desde el gobierno federal estamos haciendo. Es un plan sectorial en donde por un lado estamos reforzando el componente comunitario y, por otro lado, estamos concentrando las capacidades en las mejores unidades hospitalarias para que aun con un mayor refuerzo del gobierno federal y de cooperaciones entre la federación y el estado y todas las instituciones estas unidades puedan tener aún mejor capacidad resolutiva y con eso al final se puede ir traduciendo cada vez más en una disminución importante de la mortalidad. Muchas gracias. JOSÉ LUIS ALOMIA ZEGARRA: Muchas gracias, doctor López Ridaura. De hecho, se necesita todo un mecanismo de coordinación interinstitucional dentro de todas las instituciones lógicamente que conforman el Sistema Nacional de Salud en México. Precisamente, en estos momentos continúa una reunión que inició desde las 6:00 de la tarde, en la que cita el señor presidente de manera semanal a todas las instituciones del Sistema Nacional de Salud para poder revisar los avances de este tipo de estrategias, es la razón por la cual el doctor Hugo López-Gatell todavía no nos ha podido acompañar. La reunión continúa, de seguro se extenderá un poco más, pero la importancia de esto es precisamente que todas las instituciones caminen de manera sinérgica para que la atención se vea reflejada en la población y en la comunidad. Vamos a pasar a las preguntas, usted, usted, usted, usted, usted. PREGUNTA: Gracias. Preguntarle al doctor Ruy si las 332 unidades se suman a las 58 unidades más, las que no estaban contempladas dentro del primer total, nada más es si me puede precisar. Y preguntarle al doctor Alomía, ¿a partir de cuándo se considera un brote en cierta comunidad? Es decir, me acuerdo que durante las primeras conferencias de prensa hablaban de si eran tres, de tres a cinco o más personas en una sola comunidad, llámese conferencia de prensa o llámese Senado de la República, se podría considerar un brote dentro de esa comunidad. Si me puede, por favor, comentar al respecto. Gracias. JOSÉ LUIS ALOMÍA ZEGARRA: Con mucho gusto. RUY LÓPEZ RIDAURA: Sí, muchas gracias por la pregunta. Para aclarar, entonces son 332 unidades preseleccionadas, son hospitales que tienen tanto la capacidad para atender pacientes de hospitalización general y pacientes en estado crítico con ventilación y con el equipo multidisciplinario que se requiere. Las otras 58 unidades, son unidades que se establecieron como unidades temporales y que después de una plática con cada una de las entidades federativas hemos identificado que es una buena oportunidad para mantenerlas en activo, tal vez no para la atención del paciente crítico, pero sí para la hospitalización anticipada. Entonces, sí son adicionales. Y estamos ahora estableciendo una serie de parámetros y algoritmos que también se publicaron para este tipo de unidades, en lo que nos ha ayudado mucho la experiencia local, estuvimos platicando mucho con la experiencia en Tamaulipas que tiene varias de estas unidades, en Tabasco, en la Ciudad de México y en muchas otras entidades que nos están ayudando a conformar este protocolo de buenas prácticas para este tipo de unidades. Gracias. JOSÉ LUIS ALOMÍA ZEGARRA: En relación al tema de los brotes, justo lo estábamos comunicando un poco el día sábado que presentamos esta información en relación al estudio de brotes. El brote como tal tiene una definición técnica, y la definición técnica, es decir, para considerar que es un brote deben de cumplirse al menos cuatro criterios, básicamente son cuatro criterios los que deben de cumplirse. Uno de ellos es precisamente el número de personas. En la definición general más sencilla que se tiene de brote habla de que dos personas en su momento presentes en el brote y que cumplan las siguientes tres características que voy a mencionar pueden otorgar la clasificación de brote. ¿Cuáles son estos criterios importantes que tienen que estar asociadas a estas personas? Debe de haber una asociación en tiempo, en espacio y en persona. Entonces, ¿qué quiere decir?, que el estudio de brote lo que pretende es, uno, identificar cuál fue la fuente del contagio, es decir, quién inició las cadenas de transmisión que en un momento determinado llevaron a un brote; por lo tanto, las personas involucradas en un brote que pueden ser de dos en adelante, de hecho hay una excepción a la regla, lo comentábamos también el sábado en donde ¿podría considerarse un brote a solamente una persona?, sí, podría considerarse que una sola persona es un brote cuando la enfermedad que padece esta persona no se había registrado en su lugar de residencia, en su zona geográfica o en el país. Y comentábamos que precisamente COVID-19, por ser una enfermedad nueva allá por el mes de febrero cuando tuvimos los primeros casos, prácticamente cada una de estas personas pudo considerarse como un brote, pero bueno, COVID ya lógicamente tiene muchas semanas, meses que está circulando. Entonces para efectos de México ya es la definición en donde al menos dos o más personas tienen que estar asociadas. En tiempo quiere decir que precisamente los contagios que sucedieron entre este grupo de personas deben de cumplir con los criterios de los periodos de incubación. Toda enfermedad tiene un periodo de incubación que se expresa por el microorganismo que la produce en función de la historia natural, es decir, de la evolución de la enfermedad. Para fines de COVID-19 precisamente hemos hablado también en muchas conferencias que este periodo puede ser de hasta 14 días, es decir, una persona que se contagia puede terminar expresando signos y síntomas de la enfermedad hasta 14 días después de haberse contagiado. Ese es el rango máximo, pero ¿cuál ha sido el rango medio observado?, es decir, ¿cuál es lo común que se ve en las personas que enferman de COVID-19?, entre cinco y seis días. Si yo en este momento por algún mecanismo me contagio y llega el virus a mis vías respiratorias, estamos hoy día lunes, martes, miércoles, jueves, viernes sábado, lo más probable es que si me contagié hoy lunes, entre el sábado y el domingo es cuando tengo la mayor probabilidad de expresar síntomas, si es que los llego a expresar, recordemos que COVID también puede causar infección asintomática; pero si no los desarrollo sábado y domingo todavía podría generarlo, como digo, hasta 14 días después. Entonces, las personas que están integradas en un brote deben de cumplir con estos criterios, o sea, es decir, la persona que en su momento se presume inició con la cadena de contagios debe de estar dentro de esos periodos de en su momento de incubación. El otro criterio que tiene que ver con el lugar y con la persona precisamente se refiere a que exista la posibilidad de que la persona haya contagiado. Yo puedo tener muchos casos en una localidad, en una zona, inclusive en una colonia o en una cuadra puedo tener muchos casos, pero no basta con el hecho de que residan en la colonia. A lo mejor todos viven en la cuadra 5 de la colonia B, por ese simple hecho todavía no es un brote. El estudio de brote tiene que identificar que todas esas personas que viven en esa misma cuadra o que están en ese mismo espacio tuvieron relación, tuvieron contacto y por lo tanto pudieron contagiarse. Porque yo puedo tener 20 personas enfermas en una cuadra, pero cada una de esas 20 pudo haberse contagiado en diferentes lugares a donde vive, una pudo haberse contagiado en su trabajo, otra puede haberse contagiado en la universidad, otra pudo haberse contagiado en el supermercado, en el centro comercial, etcétera, etcétera. Por eso el estudio epidemiológico, y es importante comentarlo, por eso el estudio de brotes tiene toda una metodología, o sea, hay toda una práctica académica para implementar este tipo de estudios, lo realizan las personas que están en su momento técnicamente capacitadas para poder identificar y entonces en su momento precisar que efectivamente sucedió un brote. Y cuando se tienen todas estas asociaciones pues lógicamente se puede identificar el tipo de lugar donde pudo haber ocurrido, que era un poco la clasificación que veíamos precisamente el sábado de cómo las diferentes entidades federativas, las jurisdicciones sanitarias, clasifican los brotes en función de dónde ocurrió la primera cadena de contagios, y en su momento cuál pudo haber sido la magnitud. Pero hay que integrar todos estos elementos para en su momento poder decir técnicamente y con base científica de que estamos ante un brote o tal evento, se comportó o fue un brote epidémico. INTERLOCUTORA: ¿Lo que pasó en el Senado tendría características de un brote? JOSÉ LUIS ALOMÍA ZEGARRA: No tendríamos todos los elementos. Lo que nosotros hemos revisado en los diferentes medios de comunicación que han estado publicándolo en relación al evento del Senado, de entrada, el primer punto que tenemos es que muchos de los resultados que se han obtenido en el senado ha sido a través de pruebas rápidas. Las pruebas rápidas no nos permiten precisamente identificar la característica del tiempo. Una prueba rápida de las que tenemos actualmente, que son las que están basadas en anticuerpos, lo que detectan es precisamente una infección pasada. Entonces una persona que sale positiva a una prueba rápida puede haber tenido la infección 10 días atrás, -recordemos que el tiempo que demora en dar una prueba rápida positiva es alrededor de 10 días, porque es lo que se necesita para que se incrementen los anticuerpos y, por lo tanto, la prueba pueda salir positiva- pero también pudo haber tenido la enfermedad hace dos semanas, hace un mes, hace dos meses o hace tres meses que es lo que se ha medido que los anticuerpos en un momento determinado mantienen niveles en la circulación de la persona como para que la prueba rápida pueda dar positiva. Es decir, la prueba rápida un poco lo que puede decir o la mejor interpretación es: la persona tuvo COVID en algún momento de los últimos dos, tres meses, pero no me dice que tuvo COVID en qué momento específicamente, porque no necesariamente tampoco está relacionada con la presencia de sintomatología y entonces, al no tener yo esta información, entonces es muy difícil y complicado poder hacer el cruce entre las personas. Tengo entendido también a través de los medios de comunicación que se van a implementar toma de muestras ya por PCR, es decir, por reacción en cadena polimerasa que es la prueba confirmatoria. Aquí también hay que tener cuidado, porque lo que recordemos hace PCR es precisamente identificar la presencia del virus en las vías respiratorias, lo que un resultado positivo de PCR me dice es: hay presencia del virus SARS-CoV-2 en la faringe que fue donde tomé la muestra. Si cuando tomé la muestra esta persona estaba presentando signos y síntomas de enfermedad, entonces puedo decir que era un caso de COVID-19; si la persona no estaba presentando signos y síntomas de enfermedad pues entonces la clasificaría en ese momento como un portador, es decir, se contagió, pero al menos hasta ese momento no había desarrollado la enfermedad. ¿La puede desarrollar?, y es aquí donde viene el punto, sí, porque como cabo de comentar el periodo de incubación puede ir hasta 14 días. Entonces, si yo detecto una persona positiva sin síntomas es por eso la indicación de que esta persona debe de ir a resguardo, porque en los siguientes 14 días pudiera desarrollar signos y síntomas y por lo tanto convertirse en un caso. Ahora, lo contrario, si esa persona sale negativa, esa persona es negativa para el día en que se tomó la prueba, es decir, se toma hoy día lunes, sale negativa, no tienen el virus SARS-CoV-2 en sus vías respiratorias, pero eso no quiere decir que el día de mañana esa persona se contagie y en los siguientes cinco o seis días desarrolle la enfermedad.  Es decir, si yo implemento una medida de toma de pruebas por PCR para tratar de evitar que una persona se contagie realmente el resultado es mínimo, porque la prueba no es para no contagiarse, la prueba solamente me evidencia en un momento determinado sí hay o no presencia del virus. Por eso, el hecho de que yo me haya tomado la prueba y soy negativo no me protege ni me garantiza de que mañana me pueda contagiar y me pueda contagiar en cualquiera de los lugares públicos que en su momento pueden haber. Y lógicamente el mejor momento para tomarse la prueba confirmatoria, en este caso el PCR, es cuando la persona está presentando signos y signos y síntomas de la enfermedad, porque también una persona pudiera tener una infección reciente en donde la carga viral, es decir, la replicación que el virus está llevando a cabo en sus vías respiratorias, todavía no ha alcanzado el nivel que permita que la prueba lo detecte y eso sucede mucho en las personas portadoras, lógicamente asintomáticas. Por eso el mejor momento es cuando estoy con síntomas, porque los síntomas es precisamente una manifestación de la enfermedad y eso normalmente va de la mano cuando el virus ya alcanzó la suficiente replicación o cantidad de virus en las vías respiratorias que permitan al cuerpo ya desencadenar una respuesta inmunológica, y por eso la fiebre, por eso el dolor, por eso el estornudo, por eso el malestar general. Y entonces cuando la persona está sintomática es el mejor momento para tomar la prueba, y si esta sale negativa es cuando tenemos la mejor ventana de posibilidad de decir: no es SARS-CoV-2, igual y pudiera ser alguna otra enfermedad. Entonces, hay que considerar todos estos elementos para en su momento poder llevar a cabo las diferentes clasificaciones. Por favor. PREGUNTA: Buenas tardes. Juan Carlos Machorro, AM, de Querétaro. Doctor Ruy López, con estas cifras de las unidades que nos acaba de decir, ¿dónde quedaría el programa que había anunciado el IMSS de desconversión de unidades y nada más tener a las de COVID? El Hospital General también, vino la directora aquí y nos habló sobre el desconvertir lo que ellos tenían. O sea, ¿cómo va a ser esta situación de hacer la convergencia y que toda unidad a lo mejor se quede ya con un ala permanente de COVID? Y para el doctor Alomía, si me permite, pues la OMS ha divulgado que viene una época muy dura para hemisferio norte. Nosotros nos ubicamos ahí. ¿Esto implicaría que -esperemos que no- pero sí más estados siguen entrando en rojo las restricciones lleguen a ser más duras? Siempre se ha hablado de no llegar a cuestiones coercitivas ni nada, pero que sea más dura la cuestión de tener cerrados sitios que no tienen que estar abiertos, la movilidad de la gente a excepción de trabajos esenciales. ¿Ustedes han visualizado un escenario de ese tipo ahora que estamos entrando a la época de influenza, a la épica de frío, etcétera? Gracias. RUY LÓPEZ RIDAURA: Sí, muchas gracias. Los planes siguen, los planes de cada unidad hospitalaria y en esta preselección, digo, no tengo el número exacto, pero más o menos son de las 300 unidades, trescientas treinta y tantas que mencioné, ahí es como 120 del IMSS, por ejemplo, el Hospital General también está dentro de estas unidades preseleccionadas. Lo que hemos visto con cada una de las entidades e instituciones es… digo, en tal vez lo ideal sería que estas unidades se convirtieran, tal vez no exclusivamente COVID, pero sí preferentemente COVID. Hay unidades como posiblemente el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias donde sí, por su experticia y experiencia y por el grado de reconversión hospitalaria que logró, que es impresionante sí pueda y tal vez sí se deba dedicar exclusivamente para atención COVID. El Hospital General también tendrá que definir qué proporción preferentemente, también es de las unidades preseleccionadas, si preferentemente pueda atender pacientes con COVID, pero no exclusivamente. En general en estos hospitales que están preseleccionados la idea es que tengan al menos las camas que lograron ahora para la atención de COVID y por eso el mismo número de camas que mencionamos y si pueden incrementar sus camas para apoyar a las otras unidades que van a ir disminuyendo sus capacidades, sería el ideal. Entonces vamos a ir… La idea es que nosotros también desde la Red IRAG podamos tener un monitoreo diario de cómo va este proceso de cuántas camas de las que antes se disponían para COVID ahora se utilizan o están disponibles para otras enfermedades y cuáles se mantienen disponibles para la atención de pacientes con infección respiratoria aguda grave. Entonces, cada unidad nos va a ir contemplando su proceso de desreconversión, solamente lo que estamos pidiendo es que se mantengan estas unidades seleccionadas preferentemente para la atención de COVID. Gracias. JOSÉ LUIS ALOMIA ZEGARRA: Con mucho gusto. Precisamente la expectativa que en su momento pudiéramos tener en relación a que se tuvieran que incrementar las medidas dirigidas a disminuir la movilidad en el espacio público y por lo tanto algunas series de restricciones para que esto suceda, las podemos ver precisamente representadas en el semáforo de riesgo COVID, dado que es uno de sus objetivos principales. A diferencia de la Jornada Nacional de Sana Distancia. cuando al inicio de la epidemia en México; de hecho estábamos todavía en escenario 1 por pasar a escenario 2 e inició la Jornada Nacional de Sana Distancia, el hacerlo en un solo momento y a nivel nacional tenía precisamente como un objetivo inmediato limitar y mitigar la transmisión ante cualquier posibilidad de que el virus pudiera estarse ya dispersando a nivel comunitario. La gran ventaja del semáforo de riesgo COVID es que ahora estas medidas de mitigación pueden hacerse de manera regionalizada, es decir, no necesariamente se deben de realizar o se realizan a nivel nacional como lo hizo la jornada. La idea de poder medir el riesgo en cada una de las entidades federativas tiene precisamente este objetivo. Si tomáramos ahorita los dos niveles de riesgo digamos más distantes, el máximo y el bajo, y tenemos por un lado a Chihuahua y tenemos por otro lado a Campeche, precisamente no podríamos nosotros implementar una medida nacional o en este caso la misma cantidad o magnitud de disminución del espacio público en un estado como Campeche en donde el nivel de riesgo no lo requiere. Y ojo, recordemos que esto no significa dejar de hacer las acciones preventivas, en cualquiera de los cuatro niveles de riesgo, y esto aprovechamos para precisamente hacérselo, recordárselo a la población, las medidas preventivas personales, es decir, lo que cada uno de nosotros podemos implementar como un nuevo hábito, un hábito saludable que nos va a ayudar a prevenir los contagios, lo tenemos que hacer de ahora en adelante, ese es un componente precisamente de la nueva normalidad. El hecho de estarnos lavando las manos frecuentemente o al menos desinfectándonos con alcohol gel, el hecho de estar estornudando en el interior de nuestro codo cuando tosemos, cuando estornudamos, estar usando el cubrebocas en los espacios públicos cerrados, en donde no podamos guardar la sana distancia, y preferentemente guardar, siempre que podamos, la sana distancia, son precisamente medidas que deben de ponerse en práctica en cualquier de los cuatro niveles de riesgo. Lo mencionamos, porque estas son medidas que sí aplican a la persona, es decir, esta es parte de la promoción de la salud, de los hábitos que cada persona en lo individual si desarrolla y pone en práctica va a contribuir desde lo individual a lo colectivo para poder lograr la disminución en la transmisión. Las otras medidas no están dirigidas a la persona y esto es algo que viene desde el diseño inicial tanto de la Jornada Nacional de Sana Distancia como de la nueva normalidad, van dirigidas a los espacios, a los lugares o a las áreas en donde en un momento determinado pueden ocurrir congregaciones tanto masivas o lo suficientemente grandes como para que los contagios se produzcan. Por eso, cuando hablamos en un momento determinado de restricciones estas restricciones son, por ejemplo, a los centros comerciales, estas restricciones son, por ejemplo, a la capacidad en un momento de la ocupación hotelera, estas restricciones son al aforo que puede haber en un restaurante o similar, estas restricciones son para que no se abran en cierto nivel de riesgo los estadios, los bares, los lugares donde puede haber mucha congregación. Ese es realmente el enfoque. ¿Que estas restricciones pueden incrementarse? Claro, si una entidad está en verde y de verde pasa al amarillo lo esperado y lo que debe de suceder es que estas restricciones dirigidas a los espacios donde las personas realizan sus actividades se incrementen; y si estando en amarillo sigue para el naranja, deben de incrementarse más; y si del naranja pasan al rojo serán todavía las mayores restricciones que están claramente identificadas en los lineamientos del semáforo y que se espera que las autoridades sanitarias locales, estatales y municipales implementen para precisamente poder contribuir a que en vez de que sigan subiendo de nivel de riesgo, el objetivo esperado es que el nivel de riesgo pueda ir disminuyendo o fluctuando al menos en niveles bajos, naranjas, amarillos hasta que en un momento pueda resolverse el problema. Aquí, luego allá. PREGUNTA: Gracias. Buenas noches. Yo tengo dos preguntas. La primera es saber en qué estados está la mayoría de los hospitales que fueron seleccionados. ¿Y por qué hay 20 entidades solo con el intercambio de servicios?, ¿por qué faltan entidades que tengan este intercambio?, ¿y cómo afecta, por ejemplo, si un estado tiene, bueno ya seleccionaron una unidad y no tiene intercambio de servicios? Y hablaba, doctor Alomía, de que están en pláticas ya de este tema o bueno de llegar al consenso y 11 entidades ya aceptaron, ¿cuáles son los motivos de que no se aceptaran las que faltan? Muchas gracias. RUY LÓPEZ RIDAURA: Sí, gracias. Las unidades se distribuyen en todas las entidades federativas. Sí hemos visto en esta primera selección que hicimos con los parámetros federales, que hay algunas entidades, como puede ser Colima, también Nayarit, que veíamos que tenían tal vez pocas unidades preseleccionadas, y por eso también en este ejercicio que estamos haciendo de validación con cada una de las entidades, también estamos buscando la posibilidad de hacer óptimos planes regionales donde tengamos unidades hospitalarias en algunas entidades que de manera fronteriza puedan también atender y apoyar a los estados vecinos. Pero en general, están distribuidas en todas las entidades federativas y una vez que tengamos la ratificación por cada una de ellas podemos hacer la evaluación de que sí requerimos más o menos. También es importante señalar, aunque no lo comenté, que obviamente estos planes van a tener su seguimiento de acuerdo al semáforo de la entidad federativa. Si tenemos, digo, vamos a poner en ejemplo de ahora en Chihuahua donde tenemos que regresó a rojo, pues difícilmente ahí podemos hacer un plan de concentración, cuando ahorita lo que se necesita es más bien expansión de las capacidades. En cuanto a la pregunta del acuerdo de adhesión esto es, digo, una cosa que es un proceso administrativo, pero sí es muy importante y por eso estamos haciendo también un llamado para que todas las entidades lo firmen. Digo, en general, hay un acuerdo general en el que no se necesita convenio en el sentido de que cualquier persona en una situación de urgencia puede recibir atención en cualquier unidad hospitalaria, y eso es para el caso, pero normalmente para este tipo de situaciones una que se estabiliza un paciente, normalmente se trasladan los pacientes hacia las unidades para las que son derechohabientes o a las unidades para los no derechohabientes. Y la idea es que nos movamos hacia una acción universal, sectorial, en donde una vez que se estabilice y se trate un paciente, se siga atendiendo en esa institución independientemente de su derechohabiencia y después ya la parte administrativa del pago en la institución, es decir, el intercambio de servicios que se pueda arreglar en su debido momento y en su debido espacio. Entonces, estamos promoviendo eso, las instituciones federales están totalmente de acuerdo, lo han firmado, el mismo Insabi, también han firmado Sedena, Semar, todos han firmado y por eso estamos viendo con cada una de estas entidades para ir oficializando, formalizando este convenio que también dé apoyo al centro regulador de urgencias médicas para el traslado entre pacientes. INTERLOCUTORA: (inaudible) RUY LÓPEZ RIDAURA: Digo, eso ha sido un poco la voluntad de la entidad federativa, estas entidades federativas firmaron y estamos viendo con el resto de las entidades federativas que se oficialice, porque eso no quiere decir que no se han hecho intercambio de servicios, tal vez es que no se han adherido formalmente al convenio y sí creemos nosotros importante que sea de manera oficial, formal en este convenio de adhesión que está… digo, este convenio lo trabajamos en abril, cosa que llevamos meses ya con ese convenio, sigue vigente y de abril a la fecha se han ido adhiriendo las entidades federativas. En la primera semana, cuando se hizo el convenio, eran solamente siete unidades que estaban adheridas, llegamos a 20 y la idea es que se incremente al tener la totalidad. JOSÉ LUIS ALOMIA ZEGARRA: Nos quedarían 20 segundos para una última pregunta. PREGUNTA: Buenas noches, doctores. Carlos Abaroa, del UnomásUno. Doctor Alomía una pregunta. El Senado de la República se reunió la semana pasada en una sesión maratónica. La información que tenemos es de que se había autorizado de parte de o se pidió la opinión a la Secretaría de Salud al respecto para realizar esta reunión el recinto de Xicoténcatl, el viejo Senado. Sin embargo, la pregunta es al respecto, si hubo las condiciones para realizarla, sobre todo, porque este recinto tiene menor capacidad que el recinto oficial que está en Reforma. Después de ahí se deriva que hay información de que hay una serie de contagios, no necesariamente fueron ese día, tal vez venían varios senadores ya contagiados, incluso hay el fallecimiento de uno de ellos. ¿Qué opina o qué opinión tiene al respecto representando a la Secretaría de Salud? JOSÉ LUIS ALOMIA ZEGARRA: Sí, precisamente, en su momento el presidente de la Mesa del Senado envió una solicitud acompañada del protocolo que ellos implementarían en esta sede para poder sesionar. Se hizo la revisión del protocolo y se vio que ese protocolo era congruente con los lineamientos que ya se tienen desde hace muchos meses publicados para poder llevar a cabo actividades en espacios públicos cerrados. En función precisamente del tamaño, una de las características de este protocolo era que solamente el 50 por ciento de los senadores convocados estarían al interior del recinto y la otra mitad estaría en un patio exterior, que estaba siendo o fue acondicionado para efectos de que se pudiera tener la presencia correspondiente. Hay que recordar que la implementación de los protocolos, es decir, poner en práctica todo lo que los protocolos propios o los lineamientos federales en un momento determinado refieren, están lógicamente a cargo de las personas que organizan el evento, pero la evaluación que se hizo del protocolo presentado era, como le digo, congruente y correcta en relación a los lineamientos. Y en el último punto, sólo comentar, efectivamente, son diferentes personas que en su momento han expresado haberse contagiado, en algunos de ellos se ha podido acceder al estudio epidemiológico y por lo tanto a todos los datos correspondientes a su infección y evolución. Y de los que se han revisado hasta el momento no se han encontrado elementos en base a las fechas de inicio de síntomas y los periodos de incubación de que los contagios se hayan producido ese martes en la noche, es decir, no hay esa evidencia como tal, además de que muchos de los casos lógicamente fueron positivos por pruebas rápidas, y tenemos este tema del que ya hablamos. Bien, pues muchas gracias a todos, nos veremos el día de mañana para seguir compartiendo información. Gracias. ---   VE 1358