domingo, 27 de septiembre de 2020 Fecha de publicación Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Contenido HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ, SUBSECRETARIO DE PREVENCIÓN Y PROMOCIÓN DE LA SALUD: Buenas noches. Son las 19 horas en punto del domingo 27 de septiembre, estamos en el Palacio Nacional en la Ciudad de México. Vamos a iniciar la conferencia de prensa diaria sobre COVID-19, la pandemia causada por el coronavirus SARS-CoV-2. Hoy vamos a comentar el informe técnico, hoy estamos iniciando la semana 40, la semana 40 del año inicia hoy domingo 27 de septiembre. El informe técnico y una ampliación del informe técnico sobre un tema que habíamos comentado hace algunos meses sobre las personas a quienes se les toma una muestra para diagnóstico, dado que tienen los síntomas de COVID, fiebre, tos, dolor cabeza, dolor de garganta, dolor de cuerpo, malestar general, pérdida del olfato, pérdida del gusto o diarrea, que son los síntomas más comunes. Las personas que tienen estos síntomas y llegan a las unidades de salud, o bien son identificadas porque se hacen los estudios de casos y contactos que se establecieron desde el inicio de la epidemia, de hecho, 15 días antes del primer caso, a mitad del mes de enero, y que ha continuado a cargo del personal de todas las entidades federativas, el personal de salud, entonces se pueden identificar a las personas que tienen estas características. A estas personas se les conoce como casos sospechosos, es una designación o denominación técnica para referirse a las actividades del control de la epidemia y se identifican como casos sospechosos. ¿Qué quiere decir caso sospechoso? Que con base en las características médicas, las características clínicas de la presentación de la enfermedad, se sospecha que tienen COVID, sin embargo, no está confirmado que tengan COVID, para eso se les toma una muestra de los líquidos respiratorios, de la nariz, de la garganta, para que con esa muestra, la muestra de ese líquido, se haga un análisis de laboratorio, con una técnica que se considera el estándar en México y en el mundo, que es la reacción en cadena de la polimerasa, conocida como PCR por sus siglas en inglés. En este momento menos de cuatro de cada 10 personas que tienen esas características, los síntomas de COVID, se les caracteriza como caso sospechoso, se les toman muestras, menos de cuatro de cada 10 su muestra resulta positiva al coronavirus SARS-CoV-2. Y los otros seis restantes quedan sin un diagnóstico o bien están incluidos en un análisis adicional que se hace a las muestras para identificar otras causas infecciosas, particularmente de virus respiratorios que podrían explicar esos síntomas. Quienes quedan sin diagnóstico ya permanecen como casos descartados, se descarta que tengan COVID, a quienes se les encuentra la causa se registran con la causa específica que se identifique, hay otros virus respiratorios y, finalmente, quien resulta positiva, desde luego se clasifica como caso confirmado de COVID. Pero hemos estado observando a lo largo de todas las semanas, lo presentamos todos los días que existe un segmento de casos sospechosos y esos casos sospechosos algunos permanecen sin diagnóstico. Entonces, hoy les presentamos un análisis que hemos hecho sobre estos casos que están sin diagnóstico y por qué permanecen sin diagnóstico, cómo se distribuyen por institución y por entidad federativa y, finalmente, lo que procede para hacer la clasificación final de esos casos. Esto lo va a presentar el doctor Alomía y nos lo va a explicar con detalle para que identifiquen ustedes cómo de acuerdo a los procedimientos estandarizados de vigilancia epidemiológica que fueron establecidos desde el inicio de la fase de preparación para esta epidemia y que han sido revisados periódicamente por el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica, Conave, procede la clasificación de los casos. Doctor Alomía, si es tan amable de presentar y después abrimos, por supuesto, como siempre a preguntas y comentarios. JOSÉ LUIS ALOMÍA ZEGARRA, DIRECTOR GENERAL DE EPIDEMIOLOGÍA: Con mucho gusto señor subsecretario. Muy buenas tardes con todas y con todos los presentes y también a todas las personas que nos hacen el favor de sintonizarnos esta noche. Estamos en la conferencia vespertina número 210, en el día número 120 de esta Nueva Normalidad. Como todos ya saben, el día de mañana entran en vigor nuevos niveles de riesgo para las entidades federativas, 16 de ellas están en nivel medio, que es en este caso moderado, que es el amarillo, 15 todavía se mantienen en nivel naranja y una entidad, como conocemos, el estado de Campeche es el que logró ya pasar a un nivel de riesgo bajo que en este caso es el color verde. Entonces, muy atentos, le pedimos a la población que esté muy atenta de las indicaciones, las diferentes intervenciones que en lo local, sobre todo en sus ciudades estarán implementando los diferentes niveles de la autoridad sanitaria para que entonces estas reducciones puedan continuar y los contagios puedan seguir disminuyendo, como hasta ahora lo hemos visto, al menos en la gran mayoría de las entidades federativas. Y, precisamente, entonces vamos a actualizar el escenario nacional para poder observar cómo sigue el comportamiento de la epidemia. Hoy estamos abriendo ya con las gráficas de la semana 38, como bien lo comentaba el doctor López-Gatell, hoy inicia la semana 40 y siempre presentamos las gráficas de hace dos semanas, en el entendido que estos datos son datos que ya tienen un mínimo cambio durante los siguientes días porque ya la gran mayoría de resultados han sido emitidos y, por lo tanto, es las tendencias que podemos observar y el comportamiento es prácticamente el que vamos a terminar viendo al final de la semana, por eso hoy día abrimos con la semana 38. Y de entrada lo que podemos notar, al abrir con la semana 38, es que la cantidad total de casos sospechosos, es decir, todas las personas que fueron clasificadas por tener signos y síntomas de la enfermedad como sospechosos en la semana 38, es menor que en la semana 37, al menos así estamos abriendo esta semana. Y ya veíamos que la semana 37 también había sido menor a la semana 36 en lo que se refiere a la altura total de las barras, que es precisamente todas estas personas que fueron clasificadas. Asimismo, estamos viendo que las barras que tienen el color café claro y que precisamente representan a estas 730 mil 317 personas que ya dieron positivo a la prueba, se identificó el virus SARS-CoV-2 y dado que presentaban signos y síntomas compatibles son nuestros casos confirmados de COVID-19 acumulados desde que inició la epidemia en México. Y podemos ver cómo ese color de la barra café para la semana 38 también es menor que la 37 y la 37 menor que la 36, y así sucesivamente. Ahorita vamos a ver en la gráfica de estimados un poco mejor este comportamiento. Otro dato que siempre resaltamos de esta gráfica es la positividad, es decir, cuántas personas de todas aquellas de las que ya se emitió un resultado en una semana epidemiológica han salido positivas a COVID. Para efectos de la semana 38 seguimos con el mismo porcentaje de positividad con el que cerramos la 37, que es 39 por ciento, o sea, prácticamente cuatro personas de cada 10 que presentan una infección respiratoria aguda leve o grave están siendo confirmados o tienen la presencia del virus SARS-CoV-2 en sus vías respiratorias y es un porcentaje de positividad que también desde la semana 30, de la mano también con la reducción de los casos, ha mantenido una tendencia descendente, vamos a estar viendo cómo se comporta durante los siguientes días. Veamos ahora la siguiente diapositiva, es aquella en la cual presentamos los casos estimados, para efectos de este gráfico hablamos de casos estimados, precisamente, todos aquellos que estaban en la diapositiva anterior en las barras de café claro, es decir, que ya tienen un resultado positivo, pero además tomamos de las que están representadas en la barra de color naranja, de la diapositiva anterior, es decir, que están esperando un resultado, les aplicamos el porcentaje de positividad conocido para cada una de las semanas y entonces las sumamos a los confirmados y por eso obtenemos un número mayor al cual le denominamos casos estimados. ¿Por qué hacemos esta estimación? Precisamente para poder notar cuál es el comportamiento y la tendencia sin tener ese sesgo que podría ocurrir en todavía los resultados pendientes que estamos esperando de ese grupo de personas. El día de hoy, que es la semana 38, volvemos a abrir con otros descenso más en relación a la semana 37, ya veíamos ayer que de la 36 a la 37 habíamos tenido un descenso importante de un menos 16 por ciento, en la última semana graficada, ahora de la 37 a la 38, abrimos con un menos 10, de seguro este menos 10 va a ir modificándose en el transcurso de los siguientes días, como ha sucedido en todas las semanas, pero sería ya la novena semana de descenso digamos o de tendencia descendente en relación al pico de casos que tuvimos el acmé en la semana 29. Lógicamente, esto en el panorama nacional, sabemos que esta curva se integra del comportamiento de las 32 curvas epidémicas, por lo tanto, el que suba o que baje también representa lo que está ocurriendo en cada una de las 32 entidades federativas en donde algunas contribuyen a un incremento. Pero ya veíamos en las últimas semanas que la gran mayoría de las entidades federativas, el 80 por ciento de ellas prácticamente, también todas las semanas están contribuyendo con un descenso importante, lo cual mantiene la curva nacional con esta tendencia descendente que vemos. Las defunciones también, menos 53 por ciento en esta nueva semana, o sea, abrimos de la 37 a la 38, continúa el descenso de la ocurrencia de las mismas, siendo de menos 53 por ciento, un número importante también que ha estado abriendo así las últimas semanas que hemos estado revisando. Los casos activos se mantienen en un cinco por ciento, recordando que son los que representan la epidemia activa a nivel nacional, esos están también distribuidos en todas las entidades federativas en donde dependiendo de la situación de cada una de ellas este porcentaje puede ser o mayor o menor en relación a la epidemia activa, más de medio millón también de personas, 523 mil 831 las que hasta el momento se estima también ya se han recuperado de la enfermedad de COVID-19. Veamos en las siguientes diapositivas, actualizamos la ocupación hospitalaria, este también es un indicador, es decir, el de ocupación, el porcentaje de camas que tienen en estos momentos o una persona que está recibiendo la atención y por lo tanto están ocupadas, es un indicador que también ha ido disminuyendo en las últimas semanas. De hecho, en el caso de las camas generales estamos abriendo con un 27 por ciento, esto es una reducción de un punto porcentual en relación a cómo cerró la semana el día de ayer, y ya veíamos que todas las entidades federativas tienen más de la mitad de este tipo de camas disponibles para en su momento poder brindar la atención, llegando a ser inclusive esta disponibilidad tan alta por encima del 80 por ciento en prácticamente la tercera parte de todas las entidades federativas. Si vemos la siguiente diapositiva, donde ahora están las camas con ventilador para los pacientes críticos, aquí abrimos ahora con una disminución de dos puntos porcentuales, 25 por ciento era la media nacional el día de ayer, el día de hoy abrimos con 23, esto quiere decir que cada vez empieza a haber menos, no solamente casos graves, sino también casos críticos y ahora prácticamente todas las entidades tendrían al menos un 57 por ciento de disponibilidad, y de la misma manera hay entidades, prácticamente la mitad o un poco más de la mitad tienen 80 por ciento o más de disponibilidad en el tema de camas críticas. Con esto cerraríamos el componente del escenario nacional. Y entonces vamos a revisar ahora información que tiene que ver o está relacionada, precisamente, a lo que estamos iniciando el día de hoy, como ya comentábamos que hoy inicia la semana epidemiológica 40, pero una característica de esta semana es que, además, le da inicio de manera oficial a lo que epidemiológicamente denominamos la temporada invernal, y en donde desde la semana 40 y hasta el primer trimestre completo del siguiente año se incrementa y se focaliza la vigilancia epidemiológica en aquellos padecimientos que durante la temporada invernal, es decir, cuando las temperaturas ambientales disminuyen favorecen su transmisión, favorecen su circulación. La que teníamos ya muchos años como una de las principales de estas enfermedades hasta que llegó COVID-19 era precisamente influenza. Entonces, estamos iniciando ya de manera oficial la temporada de la influenza estacional, se llama estacional, porque se incrementa durante esta temporada invernal y, por lo tanto, entonces esto demanda también ciertos ajustes a los modelos de vigilancia epidemiológica, a la manera como se lleva la estadística y, muy importante, a cómo también se llevan a cabo las diferentes estimaciones. Ahora solamente no podemos, digamos, seguir enfocados en COVID, aunque sabemos que influenza prácticamente no ha circulado en los meses de verano, pero dado a que ahora esperamos que en la temporada invernal empiece una circulación de manera más importante, sobre todo a final del año y el primer mes del 2021. Entonces, es importante desde ahora empezar a implementar todas aquellas acciones de vigilancia epidemiológica que incluya el diagnóstico por laboratorio para poder detectar oportunamente cuando influenza empiece a incrementarse en su circulación y cómo se está comportando, es decir, qué afectaciones está produciendo en la población, más ahora, de manera relevante, cuando sabemos que va a cocircular con virus SARS-CoV-2 que produce COVID-19. Empezamos con este gráfico, que es un gráfico que todos conocemos, porque es precisamente en donde vamos a realizar o llevar a cabo algunas de las modificaciones, este es nuestro gráfico clásico en las barras de color morado, tenemos a todas las personas que han salido negativas hasta el momento, pero vean, por favor, la semana epidemiológica en la parte inferior, dado que este gráfico lo estábamos utilizando específicamente para COVID-19, el corte lo realizábamos desde la semana 10, que es cuando tuvimos el primer caso confirmado de COVID-19. Y a partir de ahí empezábamos a identificar todas aquellas personas que eran muestreadas para poder confirmar o descartar la presencia de virus SARS-CoV-2 y entonces sí vamos midiendo. Por eso tenemos las barras de color morado, aquellas que dieron negativo a la prueba; las barras de color café claro, aquellas que dieron positivo a la prueba, en este caso son confirmados, y en las barras de color naranja los que aún se encontraban sospechosos, es decir, que por algún motivo su prueba de laboratorio todavía no tenía un resultado que permitiera que pasaran o a las barras de color morado o a las barras de color naranja claro. Vamos a ver ahora la siguiente diapositiva, y vamos a explicar un poco los cambios que van a ocurrir para efectos de la estadística y las estimaciones. En las barras, vamos con los dos grupos grandes, que siempre hemos visto y que son similares a las que vimos en la diapositiva anterior, las barras de color verde ahora integran a todas estas personas que salieron negativas, las veíamos, 857 mil 958, pero además ahora estamos sumando todos los resultados negativos que también tuvimos desde la semana número uno, hasta la semana número nueve, por eso están aquí, y dicen otras IRAS de la semana uno a la 10. Entonces, estas personas que habían dado negativo, si sumamos los negativos que se produjeron en toda esta temporalidad, ahora son 870 mil 127. ¿Por qué estamos sumando los negativos que estaban en esta temporalidad? Porque aquí es donde estábamos precisamente vigilando influenza, estábamos vigilando la temporada de influenza 2019-2020, dado que ahora la influenza se va a integrar dentro de las estimaciones y la vigilancia, entonces empezamos también a contar, introducir en la estadística, todas estas personas, y por eso ahora la estadística arranca desde la semana uno y vamos a continuar avanzando. Veamos que el otro grupo grande, que en su momento vemos que son las barras de color café claro, son precisamente los casos confirmados, en este caso para COVID-19, aquí no hay cambios porque prácticamente son los resultados que hasta el momento se han emitido y aunque metamos las semanas de la nueve a la uno no hay cambios porque el primer caso positivo de COVID lo tuvimos de la semana 10 en adelante, por eso los confirmados se mantienen de manera similar. ¿Qué estamos agregando ahora en estas barras que estaban en medio, que en la diapositiva anterior las teníamos agrupadas todas en un color naranja? Estamos agregando, primeramente, el grupo de personas que no tuvo una muestra, siempre todas las noches decíamos que los casos que veíamos en las barras de color morado, naranja y café claro tenían una muestra y estábamos esperando lógicamente un resultado. Pero ahora pueden ver, aunque lógicamente siguen siendo una proporción bastante menor en relación a los demás casos, pero ahora pueden ver ustedes en este color gris oscuro precisamente todas esas personas que también fueron clasificadas como casos sospechosos, que están notificadas en la plataforma del Sisver, es decir, tenemos toda su información, tenemos todos sus datos, pero que no tuvieron la toma de una muestra, y ahorita vamos a explicar por qué se da esta situación. Y lo que hicimos también en relación a las barras de color naranja claro que eran todos esos aún sospechosos, se hizo una reclasificación para ver quiénes de estos aún sospechosos tenían la posibilidad real de poder llegar y obtener un resultado, y cuáles ya no, y ahorita vamos a explicar por qué habría casos o personas que ya no tendrían la posibilidad de un resultado. Entonces, ahora los separamos, los que estaban en color naranja, que eran todos los aun sospechosos ahora están separados en dos grupos, aquellos que ya no tienen la posibilidad de un resultado que representan estos 88 mil 154, pero también nos quedamos todavía con aquellos sí tienen una posibilidad aún de resultado, que son 40 mil 456. Y los van a ver prácticamente representados sólo en las últimas tres semanas que se grafican, por eso el color azul de los que tienen aún posibilidad de resultados están solamente en estas dos últimas semanas y así prácticamente se va a ir moviendo. Vamos a seguir explicando todavía más a fondo estos datos. Aquí nos estamos quedando solamente con los casos sin muestra, como lo vemos en el color gris aquí representado, un gris oscuro, los casos con muestra, pero sin posibilidad de resultado en el color negro y los que tienen muestra con posibilidad de resultado en el color azul, es decir, lo que hicimos es nos quedamos con aquellos que estaban en medio, entre los negativos y entre los confirmados para ver cómo están distribuidos por entidad federativa. Recordemos, lo hemos dicho siempre desde un principio y lo hemos recalcado en muchas de las conferencias vespertinas, la notificación que parte desde la clasificación inicial de estos casos, se realiza en cada una de las unidades médicas, en cada una de las localidades, municipios y entidades federativas, por lo tanto, entonces, podemos, lógicamente, conocer dónde se encuentran. Entonces, cuando hablamos de las personas sin muestra pueden ustedes identificarlas dónde hay más o dónde hay menos en cada una de las 32 entidades federativas, y lo mismo para aquellas que sí tienen una muestra, pero que ya no tendrían la posibilidad de un resultado, podemos rápidamente ver en base a la gráfica que la gran mayoría de ellas se integran en la Ciudad de México y en el Estado de México, que vienen a ser precisamente estos dos componentes negros grandes de color que tenemos ahí, aunque vemos que lógicamente ese color negro está presente prácticamente en todas las demás entidades federativas, pero definitivamente en mucha menor magnitud. Y lo que tienen una muestra en este momento, que sí estamos todavía esperando un resultado, o sea, tienen la posibilidad de esperar un resultado, que están en el color azul, también vemos a su vez que se integran en la Ciudad de México y en el Estado de México, aunque prácticamente el 80 por ciento de las entidades federativas tienen todavía este grupo de personas. Lógicamente esto también responde, dado que estos son casos totales, no es una tasa entonces también responde lógicamente a la cantidad de personas, es decir, a la población que en un momento reside en estas entidades federativas, y de ahí que no llamaría tanto la atención que la mayoría de estos tres tipos de casos estuvieran en la Ciudad de México y en el Estado de México. Veamos ahora esta distribución, pero ahora veámoslo por institución, o sea, identifiquemos también en qué institución del sector salud se encuentran estas personas. Vamos a encontrar aquí la leyenda, el color verde para el IMSS, el color crema para el Issste, el color rojo para la Secretaría y en un color oscuro las demás instituciones, dado que representan pocas cantidades. Y aquí también podemos ver en un momento determinado que la mayoría, lógicamente, están en las mismas entidades federativas, pero cuando vemos, lógicamente, una panorámica general vemos que la mayoría de estos casos se encuentran, precisamente, en la Secretaría de Salud, son las barras de color rojo oscuro que vemos en estos componentes. Le sigue definitivamente el Instituto Mexicano del Seguro Social, que son las barras apiladas de color verde y, finalmente, el Issste con cantidades menores, aunque estas son lógicamente más apreciables en la Ciudad de México y en el Estado de México. Volvemos nuevamente al tema de la densidad poblacional o la cantidad de personas que residen en estas entidades federativas y este gráfico también nos permite ver cómo las diferentes instituciones que también lógicamente operan en cada una de las 32 entidades federativas contribuyen a la existencia de este tipo de personas. Aquí tenemos ahora graficados básicamente los dos grupos, aquellos que son sin muestra y aquellos que tienen muestra sin posibilidad de resultado y con posibilidad de resultado, es decir, nos quedamos con esa parte media, con esa franja media de la gráfica grande de semanas epidemiológicas para ver en su momento cómo se han comportado. Sin muestra, ya decíamos, 185 mil 209 personas y son precisamente las que están en este color gris oscuro; con muestra son las del color negro y las del color azul, las del color negro sin posibilidad de resultado, color azul con posibilidad de resultado. Y, precisamente, vemos nuevamente cómo se agrupan en las dos últimas semanas que hasta el momento se están graficando y podemos ver también cómo se ha dado el comportamiento de las mismas en donde vemos lógicamente un incremento de estas desde la semana 12, 13 cuando empezó precisamente el incremento de la epidemia. Sin embargo, el comportamiento ha sido más de una manera, digamos, de meseta con una pequeña subida y luego nuevamente una meseta, es decir, no ha seguido realmente tanto el comportamiento de la epidemia en sí y ahorita vamos a ver por qué, porque responden a otro tipo de situaciones. Aquí nos estamos quedando sólo con los casos sospechosos sin una muestra y estamos viendo en dónde o qué tipo de pacientes son estas personas a las cuales no se les tomó una muestra. Vean ustedes que la gran mayoría, el 93 por ciento de ellas son precisamente casos ambulatorios y una muy pequeña parte, el siete por ciento representan personas hospitalizadas. ¿Por qué no tienen una muestra? Porque responden precisamente a la posibilidad que da el actual lineamiento de vigilancia epidemiológica que en los casos ambulatorios se toma generalmente muestra al menos a un 10 por ciento. Las unidades han estado muestreando a muchas más personas que tienen esta característica de ambulatoria, hay estados que han llegado a muestrear prácticamente al 80 por ciento de los casos ambulatorios y no hay ningún problema, esto aporta información, digamos, valiosa. Pero la razón por la que hay personas que no tienen muestra es precisamente porque eran personas ambulatorias, casos leves, en las cuales el lineamiento permite que no se le tome la muestra porque realmente estas personas se necesitan o se requieren, la mayoría de ellas en las unidades de salud monitoras de la enfermedad respiratoria para tener las bases con las cuales se realizan las diferentes estimaciones, por eso se encuentran en este grupo también. Aquí podemos ver de estos casos sospechosos con muestra, que ahora los estamos clasificando sin posibilidad de resultado, es decir, que no vamos a poder tener ya un resultado positivo o negativo de las mismas, responden a diferentes causas. Partamos desde la parte operativa en donde sabemos que la toma muestras se toma precisamente en una unidad médica, o sea un primer nivel de atención, o sea un hospital, cuando esta muestra es tomada se reporta en el sistema esa acción, es decir, que la muestra fue tomada y entonces esta muestra inicia un envío. Un envío que puede hacerlo la unidad médica con su propio sistema, digamos, de envíos, o sea con su unidad móvil, un envío que puede estar a cargo de la jurisdicción sanitaria correspondiente a través de una logística también de sus unidades móviles. Un envío que en el caso de algunas instituciones puede estar contratado, es decir, alguna empresa que se dedica precisamente al envío, a la paquetería, porque esto también depende qué tan cerca o qué tan lejos se encuentra un laboratorio estatal de salud pública, un laboratorio regional o un laboratorio de apoyo a la vigilancia epidemiológica. En algunos casos la muestra viajará algunas horas porque la unidad médica estará en la misma ciudad en donde está el laboratorio estatal, pero en otros casos la muestra viajará días porque el laboratorio estará lejos o estará apartado de donde se tomó en un momento determinado la muestra. ¿Qué puede pasar? Lo primero que puede pasar es que, por alguna razón, -y esto es 100 por ciento operativo, es lo que sucede los procesos que acabo de mencionar-, la muestra no llegue a un laboratorio estatal, regional o de apoyo a la vigilancia epidemiológica, que se haya tomado en la unidad, pero que por algún motivo esta muestra no haya llegado, dado que nunca llegó la muestra nunca tuvo la posibilidad de ser procesada y por eso es un caso sospechoso en el cual no podremos conocer un resultado. ¿Qué pasa? Basado en lo que acabo de describir, en función de los tiempos que puede demorar una muestra en llegar a un laboratorio, el tiempo de traslado de la misma también se puede exceder, si excede de los ocho a los 10 días es una muestra que ya perdió la calidad correspondiente para ser procesada y por lo tanto un laboratorio de cualquiera de estos grupos puede, en base a los lineamientos, rechazarla, es decir, por el simple hecho de haber rebasado, excedido, el tiempo de traslado la rechaza, porque considera que el resultado que va a obtener ya no sería el óptimo porque rebasó los días correspondientes, y aquí estamos hablando precisamente de esa semana de tránsito que en su momento una muestra pudiera tener. Cuando el laboratorio recibe una muestra, revisa las características de la misma, si llegó dentro de esa semana y por lo tanto no excedió el tiempo, entonces se hace una revisión y dentro de esa revisión pueden existir causas de rechazo, o sea, la muestra puede todavía ser rechazada, pudiera ser rechazada porque no llegó en la temperatura adecuada, recordemos que las muestras de hisopado faríngeo y nasofaríngeo deben de viajar desde que se toman y se siembran en sus medios de transporte hasta que llegan al laboratorio deben de haber mantenido una red de frío entre los cuatro y los ocho grados. Si por algún motivo relacionado al envío cuando la muestra llega a un laboratorio, éste checa la temperatura y no se encuentra en ese rango que es el adecuado, entonces también esta muestra es rechazada. Puede haber estado mal empaquetada, es decir, no haberse llevado este proceso en relación a como lo marque el lineamiento o puede ser una muestra que se haya derramado, en el sentido de que las muestras, los diales que trae el hisopo contienen un líquido que es precisamente un líquido para transportar muestras de contenidos virales, que si este líquido no se encuentra presente, se derramó o se evaporó, podemos hablar también de las condiciones climáticas al momento del envío, entonces la muestra no será adecuada, porque no estuvo resguardada en el ambiente para poder en su momento llevar a cabo la replicación del virus. O en su momento también esta muestra a pesar de que se aceptó y entró al proceso no fue adecuada, porque no amplificó, no amplificó ninguno de los controles, no amplificó ninguno de los parámetros que el laboratorio busca, por lo tanto, es una muestra que tampoco se considera válida. Cualquiera sean estas características, a pesar de que existía una muestra, es decir, era un caso sospechoso al cual se le había tomado una muestra lamentablemente esta muestra no tendrá posibilidad de un resultado, porque estas muestras ya no ingresaron a un proceso de laboratorio. Y, entonces, por eso tenemos esta nueva clasificación, y para efectos de lo que va hasta el momento desde que iniciamos el año y de lo que va de la vigilancia de los virus respiratorios, 88 mil 154 de estas muestras no cumplieron con las características, tuvieron algunas de estas que son causales de rechazo o nunca llegaron a un laboratorio y, por lo tanto, ya no obtendremos un resultado. Sin embargo, para efectos de la vigilancia epidemiológica y del modelo que tenemos implementado en México, no se considera necesariamente un desperdicio, porque, como lo mencioné al principio, se tienen, más allá de que la muestra ya no haya podido entrar a un procedimiento, tenemos toda la información de estas personas y sabemos, que sería lo más importante, que son personas que presentaban signos y síntomas de la enfermedad o en este caso de una enfermedad respiratoria y, por lo tanto, entonces su información puede ser utilizada para los diferentes mecanismos y modelos de estimación. Entonces, es por eso que, a partir ya del día de mañana, si me presentan, por favor, la siguiente gráfica, este grupo de personas, estos dos grupos, es decir, las que no tenían una muestra, la mayoría de ellas sabemos hasta el momento han sido ambulatorias o las que teniendo una muestra ya no tienen una posibilidad de resultado, también van a ser integradas a la estimación. Y por eso presentamos aquí ahora la nueva estimación que básicamente lo que hace es que integra a estos grupos, ya no solamente a los aún sospechosos con posibilidad de un resultado, sino que integra también ahora estos dos nuevos grupos, sin muestra o con muestra, sin posibilidad de resultados para poder hacer una estimación correspondiente. Ahora, lo interesante de lo que nosotros podemos ver es, dado que esta situación se ha presentado desde el inicio de la epidemia de manera continua o como parte de la operatividad de cada una de las 32 entidades federativas, es interesante ver cómo, aquí tenemos la curva azul que acabamos de presentar y que todos los días presentamos y en la curva de color rojo presentamos la diferencia de la estimación cuando agregamos ahora estos dos nuevos grupos. Lo que ustedes pueden rápidamente notar es que es prácticamente una curva en espejo lógicamente que integra más casos porque al incorporar más cantidad de personas a la estimación, pues entonces la estimación es mayor. Sin embargo, el comportamiento de la epidemia, y en este caso las tendencias que vemos en las últimas semanas no sufren ningún cambio, pueden ver cómo la curva de color rojo en relación a la curva de color azul tienen el mismo comportamiento, la misma forma prácticamente, y lo más importante, las mismas tendencias descendentes de las últimas, ya para el día de hoy, nueve semanas. Entonces, a partir de mañana vamos a empezar a ver en los escenarios nacionales lo que vamos a ver ahora en la estimación, es precisamente la magnitud que vemos en la curva roja, va a ser nuestra curva azul a partir del día de mañana. Y lo mismo va a ocurrir para la estimación de las defunciones, dado que también dentro de este grupo de personas que no tienen una muestra o de personas que teniendo una muestra no vamos a poder obtener un resultado también ocurrieron defunciones, es decir, hay personas que de estos dos grupos fallecieron, entonces también entran a la estimación como defunciones sospechosas, entran a la estimación. Sin embargo, vean ustedes que volvemos a ver nuevamente prácticamente el mismo comportamiento, es decir, una curva en espejo a la que veníamos presentando durante todos los días, que es la azul, en relación a la curva negra, y en donde el comportamiento de la curva y la tendencia de la curva siguen siendo las mismas sólo que ahora estamos estimando un poco más o más defunciones, así como en la anterior estimamos más casos, porque tenemos una base para estimar que es mayor a la que estábamos utilizando antes. Van a decir, pero esta curva cómo que la presentan todos los días si creo que es la primera vez que la vemos, lo que pasa es que por la escala esta curva está integrada en la primera diapositiva que presentamos todos los días del escenario nacional, sólo que como las defunciones es una proporción mucho menor de los casos siempre hemos visto cómo esta curva está prácticamente aquí abajo. Ahora, lo interesante es que cuando la estamos graficando en este caso sola podemos ver en esta imagen o podemos apreciar todavía mucho mejor cuál ha sido el comportamiento ya desde la semana 30, que la comentamos siempre todas las noches, de esta tendencia descendente que han tenido las defunciones estimadas. Podemos todavía aquí verlas mucho más claramente, inclusive en una pendiente que empieza precisamente en la semana 30 y que se ha mantenido con una caída bastante importante hasta hace al menos dos semanas, que es la semana 38. Entonces, queríamos el día de hoy explicar un poco y más a fondo estas modificaciones que vamos a llevar a cabo, en su momento vamos a estar integrando también cómo se empieza a comportar la influenza en México, recordando que el sistema que utilizamos de vigilancia es un sistema sindromático, que si bien es cierto se ha enfocado al virus SARS-CoV-2 y la enfermedad que produce COVID-19 durante este periodo epidémico, ahora con el inicio de la temporada invernal también necesitamos ver el comportamiento concomitante de la influenza. Por lo tanto, también en las siguientes semanas o en la medida que vayamos identificando circulación y afectación por influenza, vamos a estar también integrando a la información que se presenta en estas conferencias el comportamiento de influenza y entonces poder empezar a ver cómo se comportan ambas enfermedades al mismo tiempo. Muchas gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Muchas gracias, doctor José Luis Alomía. El doctor Alomía nos ha explicado detalles de este análisis, nos parece que era muy importante darlo a conocer. Este es un tema que, en varias ocasiones, a lo largo de las últimas semanas, no tan últimas, a lo largo de varias semanas atrás, había sido identificado, ustedes lo habían preguntado: ¿Qué pasa con esa zona naranja de la curva epidémica? La zona naranja, como ya se está comentando, era todo este conjunto de casos sospechosos que permanecían sin clasificación. Como hemos dicho en repetidas ocasiones, pero lo retomo nuevamente, la vigilancia epidemiológica es un mecanismo porque el que los gobiernos del mundo, y también los gobiernos subnacionales, es decir, en nuestro caso de las entidades federativas e incluso al interior de las entidades federativas en los niveles de agregación municipal o las jurisdicciones sanitarias se realiza la identificación de un problema de salud pública, en este caso, evidentemente hablamos de la epidemia de COVID-19. La identificación no pretende hacer una cuenta exhaustiva directa de cada uno de los casos, esto lo hemos dicho abiertamente desde que inició la fase de preparación, es más, esto lo he dicho, aquí personalizo porque llevo 12 años diciéndolo, no se pretende en la vigilancia epidemiológica tener una identificación directa. Esa visualización, esa perspectiva de que la vigilancia epidemiológica es contar casos, hacer sumas y restas, no corresponde con una materia técnica que tiene cierto grado de complejidad y cuyo propósito es reconocer los patrones de ocurrencia de la enfermedad en el territorio, en las distintas subpoblaciones, caracterizar su manifestación clínica, la demanda de los servicios de salud, la capacidad de respuesta de los servicios de salud, la respuesta otorgada, la calidad de las mismas, el comportamiento de las distintas categorías de enfermedad, por ejemplo, los casos leves, los casos graves, la estimación de la carga de enfermedad, las inferencias sobre los determinantes de la enfermedad y sus posibles factores de protección de la población, etcétera, etcétera, etcétera. Es decir, la vigilancia epidemiológica, que es una materia técnica que es fundamental para conducir con evidencia científica la respuesta ante un problema de salud pública, ya sea este un problema crónico, un problema de larga duración, por ejemplo, las enfermedades no trasmisibles de las que hemos hablado extensamente o un problema agudo como puede ser una epidemia de enfermedad infecciosa. Cada tipo de enfermedad tiene sus particularidades de presentación, no solamente clínica o biológica, sino social y cuando hablamos de lo social hablamos de la población. Cada enfermedad tiene sus distintas características y las preguntas científicas, las preguntas técnicas necesarias para orientar las prácticas de prevención, control, recuperación, respuesta, rehabilitación son diferentes. Hace unos pocos días presentamos un contraste entre el brote de sarampión que tuvimos en México y que inició exactamente el mismo día que inició la pandemia de COVID-19 en México y pudieron ustedes ver, ese era el propósito de la presentación características distintas entre una enfermedad infecciosa como sarampión, que está causada también por un virus para que el que sí existe una vacuna y tiene ciertas características de presentación. Es una enfermedad que fue endémica en el Continente Americano, que desapreció, rumbo al año 2015 ya no teníamos casos registrados en el Continente Americano, primera región del mundo que lograba eliminar el sarampión. Desafortunadamente, cuando la Organización Panamericana de la Salud se aprestaba a certificar la eliminación continental del sarampión esta enfermedad infecciosa reapareció en Suramérica y se ha manifestado ya con extensos brotes epidémicos. Y por primera vez llegó a México en este año, cada año tenemos casos importados de sarampión, como se comentó en esa sesión y lo hemos comentado muchas otras veces, pero no había ocurrido una transmisión tan intensa como ocurrió este año. También dejamos muy en claro cómo deficiencias del sistema de vacunación del Programa Nacional de Vacunación acumuladas a lo largo de más de siete años, pero en particular en los últimos cuatro o cinco años eran la causa atribuible de esta epidemia de sarampión. Pero, bueno, ya me desvié al hablar del sarampión, es sólo para mostrar las características de análisis que tiene una enfermedad y otra, y otra, y otra. Pero lo que quiero reiterar hoy, aprovechando la presentación detallada del doctor Alomía, es recordar lo que hemos dicho por muchos años, por muchos meses, ahora durante la epidemia de COVID, no es propósito ni en México, ni en ningún país del mundo de la vigilancia epidemiológica contar directamente casos, sería verdaderamente precario pretender que lo único que se busca con la vigilancia epidemiológica es contar casos o contar hospitalizados o contar defunciones. El recuento de casos o de eventos en general, casos, defunciones, hospitalizaciones, atención, es un elemento de interés que corresponde a las estadísticas de salud dilucidarlo, los mecanismos, los métodos y los tiempos con los que se organizan las estadísticas de salud tienen una lógica propia, dadas las características de la información, y generalmente se requiere más tiempo, a veces años para tener una estadística formal, oficial, de ciertos desenlaces de salud, incluida la mortalidad. En particular, la mortalidad es una responsabilidad que en términos administrativos y legales le corresponde en México a una institución autónoma de la que nos sentimos muy orgullosos mexicanas y mexicanos, que es el Inegi, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística. Y afortunadamente la estadística en salud desde hace ya varios años y la estadística de defunciones la elabora finalmente Inegi, con información que obtiene del sector salud, pero con métodos diversos para un análisis cuidadoso. ¿Cuándo va a estar lista la estadística final de defunciones de COVID-19? Seguramente un par de años después de este primer año de la epidemia. ¿Por qué razón? Por los distintos métodos que se utilizan para hacer una adecuada clasificación de la mortalidad. Presentamos aquí esta información con el mismo criterio, un criterio de transparencia; nos interesa, sabemos que no necesariamente toda la población que nos escucha tiene un interés específico por estos detalles técnicos, pero consideramos que es muy importante que todo mundo conozca cuáles son las características de la operación de la vigilancia epidemiológica de un fenómeno inconmensurable, es decir, no se puede medir de manera directa como es la pandemia de COVID-19 en México. Vamos a abrir a preguntas. Héctor García, Grupo Cantón, periódico Basta, por favor. PREGUNTA: Gracias, subsecretario, director. ¿Al empezar a coexistir el virus del SARS-CoV-2 y la influenza qué más debe de saber la población, qué más debe de entender para aplicarla para beneficio de su salud? Y al acercar la información, digámoslo así, acercar de la información de influenza a la población tomando en cuenta que en años anteriores sí se hacía, pero no con la regularidad que hoy se va a hacer. ¿Cuál sería el mensaje? HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Muchas gracias, Héctor, por la pregunta. Pienso que sí, que hay algunos elementos, algunos ya los hemos comentado, pero gracias por la oportunidad con su pregunta de enfatizarlos. Es importante que la población conozca que la influenza ocurre todos los años en todos los países del mundo. ¿Desde cuándo? Está documentado que al menos desde hace cuatro siglos, desde hace cuatro siglos, existen documentos que describen unas características de presentación de epidemias que a la luz del conocimiento científico que se tiene hoy se han interpretado como epidemias de influenza. Ocurren cíclicamente todos los años para el hemisferio norte a partir de octubre y hasta marzo o abril del año siguiente, por eso es que técnicamente en la vigilancia epidemiológica, como ya decía el doctor Alomía, se establece que a partir de la semana 40 del año, que es donde empieza octubre, inicia un periodo donde las acciones de vigilancia de la influenza se ponen en práctica con el propósito de cubrir la información necesaria para orientar las acciones de prevención durante toda la temporada de influenza. Como es irremediable que ocurra la influenza también es importante conocer que todos los años tenemos una importante contribución de la mortalidad general por la influenza. La influenza, junto con otras causas de neumonía, neumonía es la inflamación de los pulmones, generalmente atribuida a causas infecciosas, es, en general, la octava causa de muerte general en México; a veces cambia a la novena, a la séptima, fluctúa un poco, pero en general es la octava, influenza-neumonía. Y se agrupan estadísticamente, ya que estamos hablando de vigilancia y estadísticas de salud, es convencional que en todo el mundo y los organismos internacionales de salud agrupan en las estadísticas influenza con la neumonía. ¿Por qué se hace esto? Porque en la enorme mayoría de los casos de neumonía, no se conoce la causa específica, no se conoce cuál fue en aquellas que son infecciosas, que son la mayoría, cuál fue el agente infeccioso que causó la neumonía. ¿Y por qué no se conoce? Porque generalmente los protocolos de diagnóstico y tratamiento consideran más conveniente iniciar tratamientos de acuerdo a una serie de características clínicas, de riesgo, es decir, características epidemiológicas o radiológicas, y no esperar a tener el diagnóstico específico. Hay una enorme sobreposición entre neumonía e influenza, cerca de la tercera parte de los casos de neumonía podrían ser atribuibles al virus influenza, según diversos estudios que se han hecho en el mundo a lo largo de muchos años. Y también las personas con influenza, un porcentaje que se ha estimado del tres al cinco por ciento pueden tener una forma grave de la influenza y tener neumonía y una alta probabilidad de morirse. Para tener en mente cuál es la contribución de la influenza-neumonía, la mortalidad general, estamos hablando que, en México, tomando como referencia la estadística más reciente de mortalidad, que es la de 2018, 30 mil muertes, números redondos, 30 mil muertes ocurren cada año por neumonía-influenza, a lo largo de todo el año, pero ocurren principalmente durante los meses de la temporada de influenza. Entonces, tener en mente que influenza puede también ser una enfermedad letal, que las características clínicas de la influenza son semejantes a COVID-19, tos, fiebre, dolor de cabeza, dolor de cuerpo, inicio súbito, también puede haber pérdida del olfato y del gusto, y también en cerca de ocho de cada 10 personas que tienen influenza esta es una enfermedad que se limita espontáneamente, que se cura sola, aunque existe, a diferencia COVID, para la influenza sí existe un tratamiento antiviral. Pero generalmente las personas que son saludables y que no tienen edades en los extremos de la vida demasiado joven o demasiado avanzada la edad, tienen una recuperación espontánea, no se necesita tratamiento específico alguno. También deben saber que las características que hacen más riesgoso a COVID-19 son las mismas que hacen más riesgoso a la influenza, edad de 60 o más años, enfermedades crónicas, diabetes, obesidad, sobrepeso, hipertensión no tanto en el caso de influenza, enfermedad pulmonar o cardiaca crónica, inmunosupresión por distintas causas. Y a diferencia de COVID, en el caso de influenza, embarazadas, las mujeres embarazadas que padezcan influenza tienen un riesgo mayo de complicarse y también de morir comparadas con mujeres de las mismas características, edad, a lo mejor antecedentes de enfermedades que no tuvieran embarazo. Entonces, en influenza interesa mucho tener claro que el embarazo es un elemento de riesgo. Y también, finalmente, los niños y niñas menores de cinco años. Por este conocimiento que existe de estas características, esta gran diferencia en la probabilidad de complicarse y tener una enfermedad grave en quienes tienen estas características, versus no complicarse y tener una resolución espontánea en todas las demás personas, es que se diseñan los esquemas de vacunación para disminuir los riesgos de complicaciones y de muerte. Entonces, la vacunación contra influenza no es una vacunación que se pretenda universal, nunca, esto no es nuevo, que quede muy claro, no es una decisión ahora por el COVID, así ha sido siempre en México desde que existe el programa público de vacunación gratuito contra la influenza que se estableció en 2007. El modelo de vacunación de México contra la influenza es para disminuir la probabilidad de complicaciones en personas cuyas características les hacen más propensos a complicarse. Y la razón fundamental, como lo dijimos hace algunos días, pero lo volvemos a decir, es que la vacuna contra la influenza en su uso en condiciones reales es una vacuna con grandes limitaciones, reduce en menos de 40 por ciento la probabilidad de complicaciones, es decir, es una vacuna bastante mala. Compárese con la mayoría de las vacunas que se usan en el esquema de inmunización de la infancia que tienen eficacias o efectividades superiores a 75, 85 o 95 por ciento, por ejemplo, la del sarampión, en el caso de la influenza sólo 40 por ciento. Y comentamos más sobre cuál es la razón de esto, los virus de influenza cambian mucho, hemos platicado aquí de las mutaciones, a lo largo del año se van presentando mutaciones de los virus de influenza, de los tipos y subtipos de virus influenza que circulan en un territorio, circulan, nos referimos a que se transmiten de persona a persona. Y van cambiando tanto que la vacuna, la formulación de la vacuna al inicio de la temporada puede ser sustancialmente diferente con respecto a los virus, los tipos y subtipos de virus que realmente estuvieron propagándose a lo largo de la temporada de influenza. La manera en que se diseña la vacuna, cada año se diseña la vacuna para el mundo, una específica para el hemisferio norte, otra específica para el hemisferio sur y se orienta la Organización Mundial de la Salud y ella a las compañías farmacéuticas fabricantes de vacuna mediante un sistema global de vigilancia de influenza, en el que México contribuye y orgullosamente participa desde 1953 a través del Indre, nuestro Laboratorio Nacional de Referencia, para identificar cuál son las variantes de los virus influenza que más probablemente van a ocurrir o van a estar presentes un año después. Pero la correspondencia entre la formulación de la vacuna y los virus que realmente circulan suele ser bastante dispar, de modo que la vacuna diseñada, producida, comercializada y utilizada, puede no ser tan efectiva para virus que han cambiado importantemente, es una particularidad de la influenza. Entonces, concluimos diciendo: Vamos a iniciar la temporada de vacunación contra la influenza el 1º de octubre, tenemos ya todas las vacunas necesarias, algunas más irán llegando en embarques a lo largo de las siguientes semanas, todas pasan por un proceso de verificación sanitaria que conduce Cofepris. Ahorita ya se distribuyeron en los estados, ahorita ya se hizo una primera ronda de vacunación al personal de salud, pero para quien no es personal de salud iniciamos el 1º de octubre, la vacuna es gratuita y la vacuna debe ser utilizada de manera apropiada para personas que tienen las características de riesgo. Utilizarla en personas que no tengan característica de riesgo, desde luego no pasa nada, no daña a las personas, pero sí se pierden oportunidades en la medida en que la contribución, la efectividad, la reducción del riesgo es verdaderamente limitada comparado con si se usa en alguien que tiene un riesgo importante. Y ya iremos hablando a lo largo de las semanas obre las acciones específicas para diagnóstico diferencial entre COVID e influenza, dado que la presentación clínica, la presentación médica es semejante. Pero ya vamos a ir hablando de algunas previsiones que tiene el Indre y la Red de Laboratorios sobre los métodos de laboratorio necesarios para distinguir una y otra. Muchas gracias, Héctor. Aquí terminamos, son las 20:01 del domingo 27 de septiembre. Hoy inicia la semana 40, hoy inicia la temporada invernal en términos epidemiológicos y hoy inicia también la temporada de influenza. Muchas gracias. ---