jueves, 02 de julio de 2020 Fecha de publicación Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Contenido HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ, SUBSECRETARIO DE PREVENCIÓN Y PROMOCIÓN DE LA SALUD: Muy buenas noches. Son las 19:00 de este jueves 2 de julio de 2020. Estamos en el Palacio Nacional de México, en la Ciudad de México y vamos a iniciar la conferencia de prensa diaria sobre COVID-19, la pandemia causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Vamos a centrarnos en el informe técnico y vamos a abrirnos a preguntas y comentarios. Le pido al doctor Alomía si lo presenta. JOSÉ LUIS ALOMÍA ZEGARRA, DIRECTOR GENERAL EPIDEMIOLOGÍA: Muchas gracias, señor subsecretario. Muy buenas tardes a todas y todos. Bienvenidos a esta conferencia vespertina 125 en este día 32 de la Nueva Normalidad. Vamos precisamente a revisar precisamente en la siguiente diapositiva el semáforo de riesgo COVID que está vigente todavía durante esta semana y continuará vigente hasta el día domingo. El día de mañana viernes se presentará el semáforo que tendrá vigencia la próxima semana, pero este es el que rige en este momento las actividades. Siempre es importante recordarle a la población que el objetivo de tener un semáforo de riesgo es precisamente un alertamiento a la comunidad de cuál el nivel de riesgo de poder contagiarse de la enfermedad. Si este nivel se encuentra en un máximo o en un alto, como es la característica de todas las entidades federativas, algunas de ellas en máximo, rojo; algunas de ellas en alto, naranja, pues entonces la actividad en el espacio público debe ser limitada. Se permite cierta actividad, hay cierta apertura, pero esta en su gran mayoría todavía se mantiene limitada precisamente para evitar la interacción o la posibilidad de que un caso positivo de la enfermedad continúe dispersando el virus, contagiando a más personas y que esto lógicamente lleve a un incremento en la cantidad de contagios, de personas con la enfermedad que a su vez tendrán que demandar un grupo de ellas atención médica hospitalaria con el riesgo implícito de en algún momento poder saturar los sistemas de atención médica de segundo y tercer nivel, que es uno de los objetivos precisamente que continúa persiguiendo esta intervención al comunicar el riesgo, transmitir a la población que todavía es tiempo y hay necesidad de continuar en casa para muchas de las actividades. ¿Cuáles son esas actividades? Son precisamente las que revisamos todos los días dando ejemplos que tratamos que sean de una manera abarcantes para que tengan una referencia en relación a las actividades que pueden realizarse. Por ejemplo, la actividad hotelera, que a su vez involucra toda una serie de otras actividades paralelas, pero que están ancladas a la actividad hotelera, cuando estamos en rojo se permite una ocupación de un 25 por ciento, que es solamente una apertura para aquellas personas que están realizando actividades laborales que han sido ya previamente clasificadas como esenciales, es solamente para este grupo de personas. En naranja, decíamos, se incrementaba un poco más la posibilidad de movilidad, por lo tanto, entonces, esta ocupación se incrementa al 50 por ciento, así como el uso de áreas comunes también al 50 por ciento que incluye las áreas lógicamente de restaurantes y servicios similares que tienen estos hoteles. Por lo tanto, lo que se refiere precisamente a restaurantes y cafeterías, en el naranja, 50 por ciento para que se pueda llevar a cabo esta actividad, siempre manteniendo sana distancia al interior de los locales, recordando que en semáforo rojo se mantienen cerradas y solamente pueden ofrecer servicios a domicilio, para llevar o, en el caso de los hoteles, a la habitación. Peluquerías, barberías, estéticas, en rojo, igual, servicios a domicilio; en naranja ya pueden realizar una apertura al 50 por ciento, pero la recomendación es que se realice con citas para evitar las conglomeraciones a la entrada o que en un momento determinado haya muchas personas al interior y no se pueda cumplir con este aforo de 50 por ciento. En el caso de plazas y parques, tenemos un aforo de 25 por ciento en color rojo en color rojo y un aforo del 50 por ciento en el naranja, pero en ambos casos la recomendación es para actividad física, no para otro tipo de actividades, sobre todo aquellas que congreguen a una cantidad importante de personas, hay que hacerlo, sobre todo en lo individual el uso de estos espacios públicos. En el caso de mercados y supermercados siempre han sido una necesidad y una acción esencial, solamente varia el aforo precisamente, que era del 50 por ciento en rojo, se incrementa hasta un 75 por ciento en el naranja y se le pide a la población que solamente acuda una persona por cada núcleo familiar para que entonces al interior de estos establecimientos pueda mantenerse la sana distancia y puedan aplicarse las medidas sanitarias. Hemos comentado que los juegos profesionales, sobre todo aquellos que se llevan a cabo en grandes estadios y que concentran una cantidad importante de personas se mantienen a puerta cerrada, es decir, no puede haber el ingreso de personas, no pueden llevarse a cabo con público en estas áreas, lo puede en sí realizar entre sus deportistas, en el equipo técnico, pero teniendo también medidas sanitarias siempre presentes y muchos de ellos, como la Liga Mexicana de Fútbol y también la Liga Mexicana de Béisbol, tienen ya protocolos montados y diseñados para proteger la salud de sus jugadores y de su personal técnico. La siguiente diapositiva. Vemos rápidamente que todas estas actividades en nivel de riesgo máximo, es decir, el rojo están cerradas, deben de mantener cerradas, no deben de operar; pero cuando entramos al nivel de riesgo alto, que es el naranja, hay un aforo que se permite del 50 por ciento sólo con citas en el caso de los gimnasios, spas y similares, un pequeño aforo, una pequeña apertura que solo del 25 por ciento para los cines, teatros, museos y eventos culturales de menos de 500 localidades. Este aforo de 25 por ciento se repite para los centros comerciales y también se repite para los centros de culto. La idea de este pequeño aforo de 25 por ciento es que, en todos estos lugares, se pueda mantener todavía una muy buena dispersión de la población, se pueda cumplir con la sana distancia y no haya una interacción directa entre las personas, con lo cual lógicamente disminuimos de manera importante el riesgo de que se generen contagios y son los responsables de cada una de estos establecimientos los que deben de llevar a cabo y mantener el control de ese aforo. Lo que son las grandes conglomeraciones, congregaciones, reuniones, sobre todo, como son los conciertos, masivos y similares, así como los bares, cantinas y giros similares a este grupo, en ambos niveles de riesgo se deben todavía de mantener cerrados para evitar los contagios de la enfermedad. Muy bien, pasemos entonces ahora sí a las cifras internacionales en la siguiente diapositiva. Sigue siendo 22 por ciento la proporción de casos en los últimos 14 días y que, por lo tanto, representan la epidemia, la pandemia, perdón, en este caso activa, porque es a nivel mundial -de todos estos 10 millones 533 mil 779 personas que han sido confirmadas en todo el mundo-, esta prácticamente quinta parte es la que representa la actividad como tal. Ya hemos visto que la región de la Américas es la que prácticamente en el último mes ha concentrado la mayor carga de esta pandemia activa. Aunque el número total bajó muy poquito, sigue representando todavía un 57 por ciento de la carga mundial de la enfermedad y lógicamente esto se irá moviendo en la medida que los países que conformamos la región de las Américas podamos empezar a disminuir la cantidad de casos para cada una de ellas. Veamos la siguiente diapositiva, donde está justo la actualización de los números en México para el día de hoy. Son un poco más de 610 mil personas las que han ingresado a protocolo de estudio, siendo clasificadas como casos sospechosos de COVID-19. 295 mil 561 de ellas ya fueron descartadas, tuvieron un resultado negativo al virus SARS-CoV-2 y 238 mil 511 dieron positivo al virus SARS-CoV-2; por lo tanto, son nuestros casos confirmados de COVID-19 y además acumulados hasta el momento desde que inició ese primer caso la noche del 27 de febrero. Asimismo, dentro de este grupo, cuando se actualizan los resultados positivos, entonces también se actualiza el número de personas que hasta el momento han perdido la vida a consecuencia de la enfermedad. Para el día de hoy han sido 29 mil 189 personas que han fallecido y que además tenemos un resultado positivo a COVID-19. Veamos la siguiente diapositiva, va a ser la distribución de la carga acumulada hasta el momento. Podemos verla por entidad federativa y tenemos los números para cada una de ellas y podemos ver cómo también cada una de ellas va a incrementando en función de la carga diaria de casos que se van confirmado. La distribución también por entidad federativa de los casos que consideramos son los casos activos en México, tanto los que ya están confirmados, estos 25 mil 565, como todavía el grupo que está aún por confirmarse, es aún sospechoso, estos 48 mil 774. Precisamente en las barras de color naranja podemos ver cómo se distribuyen y dónde se concentran estos 48 mil 774 casos que todavía muy probablemente la mitad de ellos va a resultar positivo y va a ser confirmado a la enfermedad. Veamos la siguiente diapositiva. Es la distribución de las personas que han fallecido por fecha en la que ocurrió la defunción. Podemos también notar en la parte superior de las barras azules, en estas barras más pequeñas de color naranja claro donde estaríamos todavía esperando un incremento para cada uno de esos días, en función de que son los casos que en los siguientes días estarán siendo confirmados, algunos de ellos también descartados a la enfermedad. La siguiente diapositiva también son las defunciones, pero distribuidas por entidad federativa para poder identificar dónde se concentra la mayor carga de estas, recordando que además la base poblacional, es decir, mientras más personas se enferman y por lo tanto tienen la posibilidad de complicarse, también tienen el riesgo de fallecer y entonces son estados que de alguna manera también tienen relación con la carga de enfermedad acumulada. Veamos la siguiente diapositiva. Es la distribución por fecha de inicio de síntomas de los casos confirmados, todos los que están en el color rojo oscuro; y los casos que aún son sospechosos en el color naranja claro. Eso nos permite entonces ver una línea de tendencia, una silueta de cómo se está comportando día con día la epidemia en México. Eso en su momento también nos permitirá -cuando estamos llegando a un punto máximo de presentación de casos, tanto confirmados como sospechosos, y en qué momento podríamos ya empezar a ver también una estabilidad y en su momento una disminución de los mismos. Vemos la siguiente diapositiva. Nos quedamos sólo con los casos aún sospechosos y los distribuimos por entidad federativa y, además, los identificamos por institución a la cual pertenecen. Entonces podemos ahí identificar en cada una de ellas qué institución contribuye más a la carga de aun sospechosos y de cuál por lo tanto estamos esperando que en los siguientes días podamos obtener ya un resultado de las mismas. Veamos la siguiente diapositiva. Es la carga acumulada. El incremento porcentual en las últimas 24 horas fue de 2.9 por ciento que representan seis mil 741 casos. Se ha mantenido más o menos en esa media en las últimas semanas, vamos a ver cómo continúa la tendencia ya prácticamente en el cierre de esta semana. Veamos la siguiente diapositiva, que es precisamente la cantidad de personas que felizmente se han recuperado de la enfermedad, 142 mil 593. Aunque continúan representando el 60 por ciento realmente es un incremento de un poco más de cuatro mil 200 personas que en las últimas 24 horas también pasan a formar parte de este grupo de personas recuperadas y que también vemos como una tendencia ascendente, lógicamente similar a la de la presentación de los casos es el comportamiento de las mismas recordando siempre que están graficadas por fecha de recuperación. Veamos el siguiente grupo de diapositivas que precisamente nos actualiza la información sobre la ocupación y disponibilidad hospitalaria. La notificación nuevamente vuelve a ser del 98 por ciento, es una buena notificación, nos da una señal lo suficientemente fuerte para poder saber que tenemos ocupadas 12 mil 668 camas de IRAG general, son las que se utilizan para los pacientes graves, pero que aún no requieren de un ventilador mecánico. Las camas que sí lo tienen y que en su momento pueden ofrecer este servicio son precisamente las que vemos en la parte inferior, estando al corte de ayer tres mil 642 ocupadas, lo que genera una ocupación del 38 por ciento. Lo bueno es que hay más camas disponibles tanto de un grupo como del otro y esto lógicamente varia ya cuando lo vemos por entidad federativa, que es la siguiente diapositiva. En el caso de las camas de IRAG general ahí podemos ver cómo se distribuye ya a nivel nacional y podemos ir desde una entidad como Tabasco, que tiene un 70 por ciento de ocupación, conservando todavía un 30 por ciento de disponibilidad para este tipo de pacientes, hasta un Baja California Sur, que solamente tiene una ocupación de un 15 por ciento y una gran disponibilidad de un 85 por ciento para este tipo de pacientes. Si vemos la siguiente diapositiva nos enfocamos en las camas con ventilador para los pacientes más graves. Podemos ver un estado como Baja California, que ahora tiene más de un 40 por ciento, de hecho, tanto Baja California, como Sonora, están reportando más de un 40 por ciento de disponibilidad, eso está por encima del 30 de seguridad, pero también tenemos estados como Zacatecas, como Hidalgo, que solamente tienen una ocupación de 18, 17 por ciento y una gran disponibilidad de este tipo de camas. En la siguiente diapositiva vemos las unidades que fueron designadas como COVID e incremento de una unidad más del día de ayer, del día de anteayer, al día de ayer, porque los cortes son a la media noche del día anterior, 904 entonces son las unidades COVID que están prestando sus servicios a nivel nacional. Con este incremento todavía seguimos con esta tendencia ascendente, dado que estas designaciones de unidades nuevas, así como la reconversión y expansión de camas precisamente se llevan a cabo día con día en función de la necesidad que se esté teniendo en cada localidad, municipio, entidad federativa, de contar siempre con disponibilidad de este tipo de camas. Sería el informe para hoy. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Gracias, doctor Alomía. Vamos entonces a abrir a preguntas y respuestas. Vamos a empezar con usted, Juan, Aracely, uno y uno. PREGUNTA: Sí, buenas tardes. Juan Carlos Machorro, reportero. Doctor, con estas cifras se ratifica que México ya es sexto mundial en fallecidos y ya alcanzó el décimo lugar en contagios, y lamentablemente seguimos creciendo en una lista que creo que quisiéramos ser los últimos. ¿Esto para usted literal qué le dice? ¿que como sociedad como que no hemos entendido la realidad de la pandemia?, ¿o qué está pasando?, porque sí seguimos creciendo y creciendo en estas dos listas que creo que no quisiéramos estar. Gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Gracias. Qué bueno que hace esta pregunta, Juan Carlos. Desde luego no quisiéramos tener ningún caso, desde luego quisiéramos no tener una epidemia, ni en México ni en el mundo, desde luego quisiéramos que la epidemia se pudiera detener de un minuto a otro, desde luego, quisiéramos evitar todas las muertes, pero desde luego esto no es posible, ni en México ni en el mundo. Por eso lo hemos estado comentado aquí con ustedes, con la sociedad varias veces. Son conceptos que aparentemente son muy directos, pero la expectativa social y la expectativa de todos y cada uno de nosotros discrepa con la realidad. También quisiéramos no tener terremotos, no tener huracanes, no tener inundaciones, no tener deslaves, también quisiéramos no tener contaminadas nuestras cuencas hídricas, también quisiéramos tener un sistema de salud competente que se hubiera desarrollado a lo largo de los últimos 30 años. También quisiéramos no tener una epidemia enorme, enorme de enfermedades crónicas: obesidad y sobrepeso tres cuartas partes de la población mexicana, diabetes 14 por ciento de las personas mayores de 20 años, hipertensión 35 por ciento de las personas mayores de 20 años. Nuestras primeras causas de muerte desde hace más de 15 años: enfermedad cardiovascular, es decir, infartos del corazón, infartos cerebrales generalmente causados por la hipertensión, diabetes con sus múltiples complicaciones, pérdida de la vista, pérdida de la función de los riñones, pérdida de la circulación que frecuentemente llega a amputaciones, cánceres, múltiples cánceres, enfermedad crónica del hígado relacionada principalmente con el consumo excesivo de alcohol y también con la enfermedad crónica metabólica, por un fenómeno que se llama hígado graso. Quisiéramos tener una realidad diferente. Cuando México recibe a la epidemia de COVID la enfrenta con su realidad, la enfrenta con estas condiciones de salud muy deterioradas, una epidemia que no debemos perder de vista. Su principal motor, la epidemia de enfermedades crónicas es el consumo de productos industrializados, procesados y ultra procesados. ¿Esto qué quiere decir? Todo lo que viene empaquetado y son productos no naturales, que han sido modificados industrialmente y se les ha agregado enormes cantidades de distintas azúcares, principalmente fructosa, jarabe de maíz alto en fructosa, se les ha agregado también distintos aditivos, se les ha agregado sal en exceso y grasas saturadas. Esta es la realidad que hemos enfrentado a lo largo de 30 o 40 años y esta es la situación que tenemos y, como hemos dicho aquí muchas veces, tenemos un sistema de salud que no creció a la velocidad que se necesitaba respecto al crecimiento de la población, que fue deteriorando sus instalaciones por falta de servicio, por dispersión en otras cosas del dinero que debía ser utilizado para eso, que no se distribuyó en el territorio, en las zonas de mayor necesidad, sino se concentró de una manera caótica, mal planeada, en zonas urbanas, a veces son repeticiones, aquí está una unidad de salud de una institución, enfrente está una unidad de salud de la otra institución en vez de ponerla donde debería estar estratégicamente para cubrir a la población en necesidad, enorme abandono de la población rural y suburbana, y problemas graves de calidad y obviamente de sobresaturación del Sistema Nacional de Salud. Cualquiera que haya ido a una unidad de salud hace 10 años o hace cinco años sabe perfectamente que el sistema de salud que hoy vemos es muy parecido al que hemos tenido en los últimos 30 años, no se echó a perder el 1º de diciembre de 2018, así ha sido. Quien realmente ha ido a una unidad de salud en el sistema público lo sabe perfectamente, quien nunca se ha parado por ahí puede tener una idea quizá fantasiosa de la realidad de nuestro sistema nacional de salud. Sin menospreciar sus grandes talentos. Efectivamente, también en México se hacen cirugías muy sofisticadas, se hacen trasplantes renales, hepáticos, cardiacos, de múltiples tipos, de hacen tratamientos oncológicos de muy alto nivel, se hace cirugía pediátrica, tenemos también cosas muy competentes, se hace investigación científica; pero también claroscuros, tenemos cosas muy buenas, pero tenemos realidades que debemos afrontar. Entonces, hoy vemos COVID. Lo que es importante es no verlo sólo como COVID, es COVID en una población con estas carencias, en una población con enormes desigualdades económicas y sociales. Los datos son clarísimos: la mitad de la población de México vive en una condición de pobreza, de insuficiencia económica para abastecerse de elementos básicos para una vida apropiada y tiene dificultades para enfrentar esa vida todos los días, todos los días. ¿Cuál es la razón? El modelo económico que México ha adoptado o vivido desde hace 40 años, debe haber una razón, hubo decisiones de que así se desarrollara México, de que el dinero se concentrara en pocas manos. Hemos dicho, estas son estadísticas mundiales del Banco de México, por ejemplo, México está entre los primeros países -hablando de listas mundiales- en desigualdad. Hay indicadores económicos, no entraré en detalles dado que no soy economista y no los domino suficientemente bien, pero podemos traer un día a un economista y que nos explique la desigualdad socioeconómica en México y que tome las estadísticas mundiales y vamos ahí con toda claridad que México es un país profundamente desigual, para decirlo de manera clara y simple y rotunda. La mayoría del dinero en México está concentrada en pocas familias y por consiguiente la mayoría de las familias tienen pocos recursos. Y eso es lo que nos enfrentamos cuando llegó COVID. Entonces ¿qué se puede hacer? Se puede tratar de disminuir la velocidad de crecimiento de la epidemia a través de medidas que han sido planteadas desde hace muchos años. Concretamente desde 2005, la Organización Mundial de la Salud desarrolló su plan global de preparación y respuesta ante una pandemia de influenza que ha sido un modelo… Ha habido después ediciones posteriores, modificaciones, enriquecimiento, pero es un modelo de pandemia muy semejante al de COVID, sólo que el de COVID es mucho más intenso, se parece a la pandemia de influenza de hace 100 años. Pero este modelo de respuesta, de preparación y respuesta, considera acciones como la mitigación comunitaria, una intervención en donde en forma masiva, por una disposición gubernamental, se logra que las personas se queden en casa, es lo que hemos venido diciendo desde hace meses, y eso lleva a que la cantidad de contagios por día se menor. ¿Se puede lograr que la cantidad absoluta de contagios que enfrentaremos sea menor? Desafortunadamente no. Es muy poco lo que realmente se puede lograr de suspender una epidemia, como esta, a menos que se pague un costo elevadísimo, no en términos de gasto público, sino de gasto social, a menos que se cierre totalmente el país, se paralice y entonces se logre que los últimos contagios empiecen a ocurrir en forma natural, se detecten, se aíslen y se paralicen. ¿Cuánto tiempo se necesitaría paralizar a la sociedad? Semanas. ¿Y qué pasaría si una sociedad con estas características, con este nivel de desigualdad, con esta limitada capacidad de ahorro en 50 por ciento de ella se le fuerza a que se quede en casa? Perece, se le hace un daño muy grande porque pierden su capacidad de sustentación; y con ella perece la sociedad, porque la fuerza de trabajo de esta sociedad está mayormente en ese 50 por ciento, que son las y los trabajadores manuales, agrícolas, industriales, de los servicios, etcétera, etcétera, etcétera. Entonces, hay que ver siempre en realidad el conjunto, esta es la sociedad desigual que tenemos. Entonces, decía, ¿qué se puede hacer? Se puede mitigar, por eso decidimos mitigar. ¿Cuándo hay que hacerlo? Hay que hacerlo en el momento más oportuno. Si se hace tempranamente, antes de que lleguen los contagios… Esto fue la conversación que teníamos en febrero, quizá lo recuerdan, mientras que en los países europeos había una gran intensidad epidémica, aquí todavía no teníamos casos. ¿Eso quiere decir que podíamos evitar que lleguen? No, tampoco. Aquí dijimos, garantizamos que va a llegar el virus y llegó. Entonces, si cierra uno las actividades demasiado temprano las hace uno en el vacío, porque no hay nada que interferir con los contagios, porque no hay contagios. Por ahí había voces de la sociedad… Es interesante que han sido las mismas que siguen llevando un mensaje un poco paralelo a la sociedad, están un poco como aislados, no sé qué sociedad ven quizá no ven esta con grandes desigualdades y un sistema de salud deteriorado y gran injusticia social, es posible que no la vean, quizá lo ven a través de la televisión y han estado viendo Europa, por ejemplo, y entonces en su momento decían: ‘Cierren ya, cierren ya’, cuando no teníamos contagios aquí. Entonces, hay que cerrar cuando ya hay algo que detener, que son los contagios. Y lo hicimos, quizá lo recuerdan, pero a veces a todos nos puede fallar la memoria cuando teníamos 12 casos. ¿Cuántos? Doce. ¿Cuántos? Doce. Con 12 casos, el viernes 13 de marzo identificamos que se habían triplicado los casos acostumbrados en los días anteriores. Por ahí alguien, me acuerdo, a lo mejor usted, alguien por acá me dijo: ‘Y si se duplicaron’, y contesté rotundo, dije que no se duplicaron, se triplicaron y no es una especulación, tenemos la evidencia. Y en ese momento, con tan sólo 12 casos ya habíamos identificado con anterioridad que era muy importante cerrar las actividades, hacer una medida masiva que llamamos Jornada Nacional de Sana Distancia antes de que empezara a subir rápidamente la curva epidémica. Nos perder de vista, y esto está documentado, que los países europeos más afectados por la epidemia o nuestros vecinos cercanos no lo hicieron en ese punto, que le llamamos punto de inflexión, lo hicieron más tarde, no mucho más tarde, pero sí en promedio dos a tres semanas más tarde. Sólo ese retardo puede ser suficiente para no lograr un éxito adecuado. Nosotros lo hicimos cuando era apropiado. ¿Qué logramos? Lo hemos dicho también, lo hemos mostrado con formas gráficas, logramos reducir la curva epidémica, aplanarla. ¿Qué quiere decir aplanarla? Que en lugar de ser alta, alta, alta es como si fuera una montaña, como una loma, baja, baja, baja, pero larga, larga, larga. ¿Por qué razón? Porque la consecuencia de tener contagios más lentos es que se difiere el riesgo, como se llama técnicamente. ¿Esto qué quiere decir? Que, en lugar de que se junten todos el mismo día, se van distribuyendo día con día, con día, con día. Y la consecuencia no agradable, no deseable, es que se prolonga la epidemia. Por esa razón en México tenemos una epidemia más larga que en los países que tuvieron epidemias explosivas, esto lo comentábamos el domingo pasado con unas gráficas. ¿Por qué queremos tener una epidemia con pocos casos diarios a pesar de que sea más larga? Porque lo primero y más importante es que no haya personas que mueran por falta de atención. Y si se saturan los hospitales de este precario y deteriorado sistema de salud que durante 40 años no creció como debía, entonces llegan las camas, los ventiladores, el personal a saturarse y tiene que tomar decisiones muy dramáticas que se tomaron en otras partes del mundo, como decidir a quién se intuba y a quién no se intuba. En México no, en México ha habido muertes, todas y cada una de ellas lamentables, nunca debemos perder de vista que se trata de personas que ya no están con nosotros, personas que dejaron a familias sin su presencia, sin su apoyo, sin su existencia, sin su cariño, son personas. Y las personas que han fallecido, sin embargo, no fallecieron porque estuvieran saturados los hospitales, fallecieron porque el COVID les quitó la vida. Pero no olvidemos, lo mostramos cada martes y cada lunes, ¿a quiénes les quitó la vida? A personas adultas mayores principalmente, pero dramáticamente en México, a diferencia de Europa, donde hubo epidemias explosivas, a personas que tienen enfermedades crónicas. ¿Cuáles? Hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo. ¿Por qué se causaron estas enfermedades? Por una mala alimentación. ¿Motivada por qué? Por una dieta que estaba basada en productos industrializados de bajo valor nutricional y altísimo poder calórico, sólidos y líquidos, bebidas azucaradas, refrescos, que son el líquido principal en algunas poblaciones, y hay una gran diferencia también social donde poblaciones más empobrecidas tienen consumo de refrescos más grandes. Entonces esa es la realidad, ese es el contexto de esta situación. Lo de la lista, si estamos arriba o no de España, no hay perder de vista también que esta es la realidad y esa es la realidad en España más un detalle: contar casos y comparar países con poblaciones diferentes es un error metodológico. ¿Por qué razón? Porque, obviamente, donde hay más población, más personas viviendo, existe la posibilidad de que haya un mayor número de eventos, en este caso muertes, hospitalizaciones, casos. Entonces estas listas, hoy creo que fue un día de primeras planas con este discurso. ‘México ya sobrepasó a España’, decía un periódico, ‘En todos lados baja la letalidad excepto en México’, decía otro. Sería útil, por ejemplo… Uno de estos periódicos es llamativo porque ha estado con esta idea persistente de comparar la mortalidad de México y otras variantes, pero al mismo tiempo, cuando se habla de enfermedad metabólica crónica, diabetes, obesidad, hipertensión y se habla de refrescos, de bebidas azucaras, de comida chatarra, este mismo periódico suele publicar extensos artículos firmados por el staff, no sabemos quién es el staff, es un poco un misterio, quizá es el editor, la editora o los dueños, las compañías que producen estos productos. Entonces, no perdamos de vista todo esto. Ese sería mi comentario respecto a lo que usted comenta y gracias por mencionarlo, Juan Carlos. Vamos a darle la palabra a Araceli Aranday, luego nos vamos dos acá y dos acá. PREGUNTA: Gracias, doctor. Preguntarle, la OMS designó a la División de Proyectos Especiales del IMSS como centro colaborador para sistemas de salud resilientes. ¿Nos puede explicar esto a qué debe y cómo favorece esto al país? Y si tiene algún conocimiento la dependencia sobre el estudio sueco que revela inmunidad a largo plazo. Por favor. Gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Muchas gracias. Ambos casos son buenas noticias con distinto sentido. La División de Proyectos Especiales la encabeza nuestro muy apreciado y respetado doctor Felipe Cruz Vega, quien vino con nosotros el día que tembló, quizá lo recuerdan, un hombre muy afable, muy competente y muy inteligente, que presentó un programa que él ha sido uno de sus mayores protagonistas institucionales en México que se llama Hospital Seguro. Y este programa Hospital Seguro es una intervención de preparación de las instalaciones y los sistemas de coordinación de los sistemas de salud o de los servicios de salud que fue diseñado con el propósito de que resistieran o fueran resilientes. Resiliente quiere decir eso, capacidad de adaptarse ante la adversidad, ante la adversidad, en este caso mayormente terremotos, huracanes, inundaciones, sequías, desastres generalmente naturales o causados por la humanidad. El programa se estableció en México, ya nos lo decía él, desde hace más de 12 años, consistentemente ha funcionado. El doctor Cruz Vega desarrolló también un sistema de información que es este Centro Virtual para Operaciones de Emergencias y Desastres, CVOED. Y este CVOED es la plataforma informática que nos permitió en un tiempo muy rápido crear la plataforma de información con el que registramos la ocupación hospitalaria de COVID. Estas últimas tres diapositivas se basaron en el diseño que el doctor Cruz Vega hizo en el Seguro Social. ¿Qué quiere decir un centro colaborador? La Organización Mundial de la Salud, igual que otras oficinas del Sistema de Naciones Unidas, tienen la designación de centros colaboradores para distintas unidades técnicas, instalaciones, laboratorios, centros de investigación que se dedican a un campo especializado. En México tenemos varios centros colaboradores. En el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, por ejemplo, tenemos un centro colaborador sobre genética, que encabeza el doctor Osvaldo Mutchinick; en la Dirección General de Información en Salud tenemos un centro colaborador de la OMS sobre clasificación internacional de enfermedades, y hay otros, podríamos traer una lista muy grande porque nos sentimos muy orgullosos de la competencia técnica de nuestros colegas que han encabezado centros colaboradores, y ese es el caso del doctor Cruz Vega en esta división de proyectos especiales. INTERLOCUTORA: ¿En qué favorece al país esta mención? HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Claro. La mención en sí misma simplemente es un reconocimiento de mérito, pero lo que puede favorecer de manera más amplia no es tanto al país, sino a la comunidad global; o sea, el enfoque aquí es al revés, no es que el país registre centros colaboradores, hay todo un trámite, todo un proceso, que empieza por la demostración de competencias específicas y puede llevar dos años en lograrse este registro o a veces más; pero no es tanto para favorecer al país, sino para que el país favorezca al resto del mundo. Desde luego, el tener una figura de liderazgo en una unidad técnica, en nuestras instituciones públicas es de gran ayuda porque facilita el contribuir a partir de modelos desarrollados en el país y a su vez eso facilita el diálogo con las comunidades técnicas globales. INTERLOCUTORA: Sobre el estudio de inmunidad a la población. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: El estudio sueco, del estudio sueco le voy a decir poco y le voy a decir por qué. Porque mi maestro, el doctor Alcocer, que es un inmunólogo muy connotado, me ha ofrecido, y se lo agradezco, la oportunidad de que él venga nuevamente, como vino alguna vez a hablar de la fisiopatología de COVID, y venga a hablarnos de la inmunología de COVID y en esa inmunología nos va a hablar de la inmunidad celular. Y aquí es lo único que voy a decir de este artículo. Un grupo científico de la Universidad de Karolinska, el Instituto Karonliska en Suecia publicó un análisis científico muy interesante en donde destaca la inmunidad que está mediada por células y no por anticuerpos, y esto -para decirlo de manera simple- son dos formas del sistema de defensas del organismo, el sistema inmune, de responder ante un agente infeccioso como puede ser virus SARS-CoV-2. Durante todo este tiempo se ha enfatizado más la búsqueda de anticuerpos para múltiples propósitos, enumeremos algunos de los que han sido comentados: Pruebas, el poder tener una prueba que demuestre la historia de haber desarrollado la infección y potencialmente nos sirva a decir que esta persona o estas personas o este porcentaje de la población ya tuvo la infección y quizá tengan resistencia a una nueva infección. Vacunas. En la medida en que se entienda la inmunidad de los seres humanos al COVID o al virus que causa el COVID, se puede entender mejor cómo se necesitan desarrollar ciertos tipos de vacunas para dar una inmunidad duradera, si no permanente, por lo menos duradera. Estas son algunas de las aplicaciones del tema de inmunidad. Hasta ahorita se ha hablado más de los anticuerpos. Anticuerpos son sustancias, son proteínas que están en la sangre humana y que tienen una actividad específica que es neutralizar a los agentes infecciosos. Esto lo comento para cualquier persona que no esté directamente familiarizada con el tema. Y hay un grupo de células diversas que ya nos detallará el doctor Alcocer que producen esos anticuerpos, es un tipo de células; y hay otro tipo de células que directamente pueden tener una actividad de destrucción de las células que están invadidas por el virus. Pero va a venir el doctor Alcocer y nos lo va a contar en detalle. Vámonos de este lado, Liliana Noble, Pulso Saludable, y usted también. PREGUNTA: Buenas noches. Liliana Noble, de Pulso Saludable. Doctor Gatell, doctor Alomía, buenas noches. Tengo dos preguntas para usted. La primera The Washington Post hoy asegura que la cantidad de muertos que ustedes dan a conocer no es realidad y que es tres veces más. No sé, tendrían que haber publicado la evidencia, no está pública ¿a qué cree, considera que esto se deba? Es algo que llama la atención, pero insisto, debió de haber, como todo medio de comunicación, haber publicado la evidencia tras esta aseguración. Gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Cómo no, con mucho gusto. Este es un tema que tratamos hace algunas semanas a partir de que tres periódicos internacionales. Un periódico español y dos periódicos de Estados Unidos, hicieron unas notas que decían la misma, yo diría, acusación de que ocultamos las cifras de casos, de hospitalizaciones, de muertes, de lo que está ocurriendo. Y en su momento, por eso me pareció desafortunado, no quiero inhibir que se exprese libremente, menos que lo publique en un medio, para eso están los medios, para comentar perspectivas y opiniones, y hay que respetarlas. Pero la idea de que estábamos ocultando, esto tiene un significado de que hay una intención deliberada de tapar la realidad, cosa que es evidentemente una falsedad. No es el caso de este periódico The Washington Post con esta nota de la periodista Mary Beth Sheridan. Tuve una entrevista con ella hace unos pocos días. Disfruto mucho las entrevistas de Mary Beth Sheridan, me parecen muy estructuradas, muy profesionales y siempre estoy tranquilo de que me va a cuestionar, me va a cuestionar, va a ir con otros a ver otras versiones y al final me va a presentar objetivamente lo que ocurrió en la entrevista conmigo, lo que ocurrió con cualquier otra persona. Y es el caso. Esta nota no dice que ocultemos, esta nota lo que dice es que reconozco que la cantidad de personas fallecidas por COVID podría ser mayor, concretamente aquí se habla de tres veces más de las que presentamos aquí cada noche. Eso yo mismo lo he dicho en innumerables ocasiones, podríamos hacer un videito como el de epidemia larga, uno que se llame Tres veces más. Lo hemos dicho, lo dije aquí con el privilegio de tener a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien dijo lo mismo, trabajamos juntos en la misma perspectiva. Y les comparto, lo acabo de decir el martes, usted está en las mañaneras, usted estaba; el martes pasado en el Pulso de la Salud lo volví a decir. ¿Cuál es la situación? La vigilancia epidemiológica identifica, es el proceso de identificar la ocurrencia de enfermedades en la población, con mayor razón cuando hay una epidemia aguda, y hay múltiples maneras de verla: a partir de personas que enferman; a partir de personas que se hospitalizan; a partir de personas que se les confirma la enfermedad, por ejemplo, por laboratorio; a partir de las características de las personas, por ejemplo, la mortalidad es mayor en personas con enfermedad crónica metabólica, lo que nos recuerda que tenemos una enorme epidemia de enfermedad crónica metabólica ligada a una mala nutrición por las razones ya conocidas, pero frecuentemente olvidadas. Y la mortalidad es un indicador importante porque nos permite ver si hay una modificación de los patrones de ocurrencia. Ahora, para todo esto, quizá recordarán que hemos usado un término técnico que es: inconmensurable; inconmensurable lo que quiere decir es: no se puede medir. ¿Porque no se quiera? No es por esa razón, es porque no es útil intentar medir o identificar a todos y cada uno de los casos. Llegará el momento, y espero que lo tengamos todos presente, que, a través de otros métodos, por ejemplo, encuestas serológicas, sabremos el tamaño real de esta epidemia en México y en el mundo. Hace unos pocos días los centros de control de enfermedades de Estados Unidos daban una cifra, decían: ‘En Estados Unidos la epidemia podría ser 10 veces más, 10 veces mayor’, es una de las estimaciones. Puede ser que en algún momento nos demos cuenta que, en todos los países, la epidemia afectó al 30 por ciento o al 40 por ciento, o al 50 por ciento de sus poblaciones, en distinta magnitud, la gran mayoría afortunadamente casos leves o incluso muy leves, al grado de ser completamente asintomáticos. Y el extremo de lo indeseable en una enfermedad como esta, por supuesto que es la muerte, y la ocurrencia de muertes se sitúa en servicios de salud extremadamente sometidos a una gran presión y no es posible poder documentar todas y cada una de las muertes. Aquí hemos comentado escenas reales que vemos y sabemos que existen. Llegan personas demasiado tarde, mueren inmediatamente, dramáticamente. Hay personas que, incluso, mueren en el medio de transporte, hay personas que mueren en su casa, y a todas estas personas no se les pudo tomar una muestra útil para diagnóstico por laboratorio. ¿Qué se puede hacer en esa situación? Primero, tener claro que eso ocurre, y haber tenido claro -como lo tenemos desde enero en que empezó la preparación en México- que eso iba a ocurrir, personas a las que no se les puede diagnosticar antes de que mueran. Por esa razón, el 13 de abril, en cuanto salió por parte de la Organización Mundial de la Salud los lineamientos de la clasificación internacional de enfermedades para clasificar a COVID como enfermedad nueva y que se pudiera hacer la certificación de las muertes, inmediatamente publicamos un lineamiento técnico, 13 de abril, lo pueden ver en el sitio coronavirus.gob.mx, que son instrucciones para el personal de salud de cómo llenar correctamente el certificado de defunción. El propósito es que ahí vamos a identificar datos adicionales que no están todas las noches aquí, como lo hemos venido diciendo. ¿Por qué no están todas las noches aquí? Porque aquí hemos dicho, aquí estamos presentando los casos confirmados, también los casos fatales confirmados, las muertes y, en una pequeña sombra amarilla que presenta el doctor Alomía todas las noches, los que están por confirmarse, porque sí tienen una muestra de laboratorio, pero hay muchos más que no están en esa situación. Entonces, iniciamos ya un proceso desde hace semanas para identificar, a través de medios indirectos, concretamente las actas de defunción, que a su vez proceden los certificados de defunción -no es lo mismo certificado que acta, pero la información procede del certificado- todas aquellas personas que tiene alguna causa de muerte que sugiere pudiera ser COVID, probable COVID, COVID a secas, caso COVID, neumonía, neumonía atípica. Aquí hubo una época en donde las mismas personas, estas de las que estoy hablando que han estado viviendo en esta realidad paralela, insistían en la neumonía atípica. Ya explicamos que neumonía atípica es un diagnóstico clínico ya obsoleto que se usaba cuando había otros medios de diagnóstico radiológico, pero al final eso es más largo de explicar. El punto es: todos esos diagnósticos lo que nos permiten es hacer una evaluación. En algunos casos tendremos que revisar los expedientes clínicos y todos los cada uno de los que resulten compatibles con ser una muerte por COVID van a entrar a nuestra estadística; eso no se hace de la noche a la mañana y -también lo hemos dicho- en cuanto tengamos resultados, aquí mismo los vamos a presentar, los de la Ciudad de México conjuntamente con la doctora Sheinbaum y su equipo, porque lo estamos haciendo junto con ella en un equipo donde hay investigadores nacionales en instituciones federales y personal de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México y tenemos un grupo para todos los estados de la República. La nota de The Washington Post es sobre la Ciudad de México, pero este fenómeno está ocurriendo en todo el país. En el grupo nacional participa Renapo, el Registro Nacional de Población -hoy sale otra nota donde dice: ‘López-Gatell oculta’. No, no oculto, es esto a lo que me referí el martes y en varias instancias- el Renapo, participa Inegi, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, institución autónoma, es importante que haya figuras autónomas, la Organización Panamericana de la Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública, además de la Secretaría de Salud. Entonces esta es la realidad sobre lo que tenemos. Si es o no noticia, parece que todavía algunos periódicos lo toman como una noticia, pero no nos quedemos con la simpleza de que la noticia sea: ‘Ocultan’. No, no ocultamos, esto lo hemos dicho y en cuanto tengamos esta información la presentaremos y explicaremos con mayor detalle. INTERLOCUTORA: Gracias. Y mi segunda pregunta. Quisiera saber si por parte del Instituto Nacional de Salud Pública se van a hacer estudios de seroprevalencias, si ya se tienen para COVID, porque ellos los hacen año con año para otras enfermedades, pero específicamente para COVID, qué cantidad van a tomar para la muestra y dónde se va iniciar. Me parece que esto va a ser muy importante para poder encontrar estos casos, aislarlos y ver cuáles son las zonas, entiendo, las más con virulencia las que tienen… HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: No es ese el propósito. INTERLOCUTORA: Okey, okey. A ver. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Lo comento con usted y con todos y todas. Las encuestas de seroprevalencia son encuestas… Se llaman seroprevalencia porque se toma suero. Suero es el componente líquido de la sangre. Entonces, se toma una muestra de sangre de personas en una zona por estado, por país y se les toman muestra de sangre, se les hacen un cuestionario sobre si tuvieron síntomas y cómo los vivieron, si fueron atendidas o no atendidas, etcétera. Y la muestra de sangre, se le extrae la parte líquida, el suero, y se buscan anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2, causante de COVID, y eso puede ser una señal de que la persona tuvo infección por el virus causante de COVID. No es para diagnóstico individual, no es para que en tiempo real uno pueda mapear por dónde va la enfermedad, no necesitamos una encuesta para eso, tenemos el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica que opera 24 horas al día, los siete días de la semana, todo el año. Esto es para estimar cuál es la carga no registrada o no documentada de enfermedad. ¿Por qué fue no documentada? No, como acabamos de comentar, porque nos interese ocultarla, sino porque la gran mayoría de personas tienen enfermedad leve o asintomática, y ahí es donde vamos a ver que una proporción muy grande de personas pudieran haber estado expuestas al virus sin darse cuenta. La encuesta la hace el Instituto Nacional de Salud Pública desde 1995, se llama Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, antes se llamaba de otra manera. El director del Instituto Nacional de Salud Pública es un excelente investigador, el doctor Juan Rivera Dommarco, y todo su equipo, que son altamente competentes, saben hacer estas encuestas y las han venido haciendo muy bien. Hay un reto metodológico importante, que es el desconocimiento científico mundial sobre la respuesta inmune a COVID, que ya nos la explicará el doctor Alcocer, pero vamos a hacer la encuesta muy pronto. Usted por favor. PREGUNTA: Gracias, subsecretario. Quizás uno de los elementos que le faltó mencionar al principio que explican la realidad nacional tiene que ver con el personal de salud. En los últimos días yo intenté meterme a las entrañas de los hospitales para platicar con quienes están al frente de esta situación y encontré varias cosas que me gustaría compartir, y me voy a ir rápido para que nos dé tiempo. Sabemos que el proyecto del gobierno federal era contratar a 70 mil profesionales de la salud en todo el sexenio, 14 mil al año. Se tuvo que acelerar esta situación por la pandemia, el último registro que nosotros obtuvimos fue de un poco más de 45 que han sido contratados; pero bueno, la mayoría de estos contratados, subsecretario, sólo fue por convenios de seis meses. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Por ahora, hasta ahora. INTERLOCUTOR: Sí, incluso hubo una frase que resonó por ahí que me decían: ‘Me contrataron para morir’, que puede ser un poco quizás escandalosa, pero al menos me la dijeron. Por esta limitación de contratos, subsecretario, por miedo a la muerte, por deficiencia de las condiciones de trabajo, encontramos índices de deserción en diversos hospitales. Y le voy a poner un ejemplo, encontramos en el Hospital General de Ixtapaluca una deserción -me estoy refiriendo exclusivamente a los nuevos- de alrededor del 20 por ciento; pero encontramos, por ejemplo, en el Hospital Juárez 80 por ciento de deserción. Adicionalmente, usted sabe que se fue personal vulnerable. Y también encontramos otra situación muy delicada. Personas, médicos, enfermeras que se fueron también con dictámenes que -hemos documentado algunos- fueron falseados o inventados, es decir, no merecían haberse ido a casa; pero bueno el problema aquí es ¿quién se quedó al frente de la pandemia?, ¿quién se quedó? Siguiendo esta pista nos fuimos a algunos hospitales del Estado de México donde encontramos realidad, la verdad, una realidad muy lacerante desde plazas donde el personal de salud gana tres mil 500 pesos al mes sin derecho a vacaciones, prestaciones, ni siquiera días de descanso. Y encontramos testimonios que nos hablan de que no hay plazas, no hay apoyos sin que sean consentidos por grupos políticos, en el caso de Chimalhuacán y en el caso de Ixtapaluca por Antorcha Campesina; es decir, nadie puede ser contratado si no pasa con el aval de esta situación o de un sindicato corrupto. Por ponerle un ejemplo rápido, en el Hospital General de Chimalhuacán se otorgaron 102 estímulos por COVID; de esa lista de 102 estímulos por COVID, el 60 por ciento eran para líderes sindicales, familiares, amigos, amantes, aviadores y demás incondicionales. Mis preguntas por esta realidad que le estoy comentando es: ¿cuál es el índice de deserción en nuevos ingresos que tiene detectada la Secretaría de Salud? Y si tienen completamente controlado cuál es el manejo que se está dando al presupuesto destinado a estas contrataciones, porque hay hospitales donde hay investigaciones internas que hablan del mal uso de los cheques que se le iban a dar a estos médicos. Y la segunda pregunta es si hay garantía, si se compromete el gobierno federal con el personal de salud que sí ama su profesión, que sí ha estado ahí a terminar con la intervención de sindicatos corruptos y grupos caciquiles en la concesión de plazas, beneficios y apoyos para ellos. Muchas gracias, subsecretario. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Muchas gracias. Creo que su pregunta y comentario denuncia es muy importante, definitivamente es muy importante. Trataré de abreviar en pocos minutos que nos quedan. Es muy útil que la sociedad sepa que esto es inaceptable, que es indeseable, pero es una realidad y es una realidad anidada en años de sistemas corruptos, sistemas corruptos locales, sistemas corruptos estatales, sistemas corruptos nacionales que son inaceptables y que son parte de lo que este gobierno está empeñado en eliminar, que es la corrupción como el centro de la perversión de la actividad pública en todos sus aspectos. No entro a cada detalle, porque ya no me da tiempo, pero sí le puedo decir, lo que usted describe sobre las deserciones es real, ha sido un reto mantener al personal recientemente contratado. El déficit es mucho mayor, es 240 mil personas que faltaban, profesionales, y el plan de este gobierno era hasta 100 mil, hasta 100 mil basificaciones, regularizaciones, personal ya existente, independientemente de que se contratara nuevo personal. Regularización era de 98 mil y fracción, lo redondeo a 100 mil que tenían una plaza, tienen una plaza que no es plaza y que por dos, tres, cinco, siete, 15 o hasta 20 años han estado trabajando por honorarios en condiciones precarias, en condiciones de hecho ilegales contrarias a la Ley General de Salud… perdón, de Trabajo, la Ley Federal del Trabajo y, desde luego, al artículo 123 de la Constitución. Entonces, eso va a seguir, eso no se detiene. Con respecto a COVID tomamos la acción emergente de contratar, ahorita son prácticamente 50 mil personas y hemos tenido un gran reto para poder retener a una proporción importante de ellas. No tengo ahorita el dato, pero lo conseguimos, lo podemos traer en un martes de Pulso, esto lo lleva el Insabi. Entre otras cosas se creó el Instituto de Salud para el Bienestar con el propósito de ordenar todo esto y de tener una oficina federal, una oficina nacional que permita precisamente regularizar todo el ambiente laboral del sistema nacional de salud y sus finanzas. Ese es el empeño. INTERLOCUTOR: (Inaudible) conoce hasta ahorita el índice de deserción ahorita. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: En este instante no, pero seguro que está documentado. El doctor Alejandro Svarch da un seguimiento muy puntual a esto, se lo pedimos y lo comentamos mañana, sin problema. INTERLOCUTOR: Y el compromiso para que estas corruptelas desaparezcan. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Es el compromiso esencial del gobierno estas y cualquier otra corruptela o corruptota. Muchas gracias. 20:03. Gracias. Nos vemos mañana. ---   VE 1091.