miércoles, 01 de julio de 2020 Fecha de publicación Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Versión estenográfica. Conferencia de prensa. Informe diario sobre coronavirus COVID-19 en México Contenido HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ, SUBSECRETARIO DE PREVENCIÓN Y PROMOCIÓN DE LA SALUD: Muy buenas noches. Son las 19:00 horas del miércoles 1º de julio del año 2020. Estamos en el Palacio Nacional de México, en la Ciudad de México y vamos a iniciar la conferencia de prensa diaria sobre COVID-19, la pandemia causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Hoy nos vamos a centrar en el informe técnico y vamos a abrir a preguntas y respuestas. Le pido al doctor Alomía si lo presenta, por favor. JOSÉ LUIS ALOMÍA ZEGARRA, DIRECTOR GENERAL EPIDEMIOLOGÍA: Con mucho gusto, señor subsecretario. Muy buenas tardes todas y todos. Bienvenidos a la conferencia vespertina número 124, en este día número 31 de la Nueva Normalidad, cumpliendo prácticamente un mes, de hecho, pueden ver que nuestro calendario inicia nuevamente ahora el 1º de julio, tenemos todo un mes por delante para aplicar las medidas del semáforo de riesgo COVID, que es precisamente el que caracteriza a esta nueva etapa en donde consideramos que las acciones de en su momento sana distancia, de la limitación de la movilidad y por lo tanto de prevención de contagios, pues podemos tenerlo de manera regionalizada en los diferentes estados para que cada quien, respondiendo a su nivel de riesgo, a su perfil y panorama epidemiológico del momento, pueda tener mayor o menor interacción entre su población y esto contribuya a que paulatinamente podamos tener incremento o una actividad más elevada de acciones públicas, de acciones educativas, de acciones laborales, pero siempre con la medida suficiente para cumplir con el principal objetivo, que es cuidar la salud poblacional. Veamos la siguiente diapositiva que es precisamente el semáforo de riesgo COVID que se encuentra vigente durante toda esta semana y hasta el día domingo. Es muy importante entonces identificar cuáles son las actividades que se pueden realizar, cuáles no deben de realizarse u otras que se realizan con menos intensidad para cada una de las entidades federativas, algunas en nivel de riesgo alto, color naranja; otras en nivel de riesgo máximo, que es el color rojo. Veamos la siguiente diapositiva. En relación a la actividad hotelera, ya sabemos que en el rojo solamente se permite una ocupación del 25 por ciento y que además esta debe de ser orientada al personal que se encuentra en actividades esenciales, dado que el trabajo y las actividades laborales esenciales deben de mantenerse activas, lógicamente teniendo presente acciones de sana distancia y de medidas sanitarias que previenen el contagio entre los trabajadores o los que están activos en este tipo de funciones, por lo tanto, requieren, en muchas de las entidades federativas el poder contar con espacios de alojamiento para estas actividades y esa es la razón por la cual hay un 25 por ciento de ocupación en el semáforo rojo. En el naranja, dado que el riesgo baja un poco, entonces se puede incrementar esta ocupación, de hecho, sube al 50 por ciento y además se permite la apertura de áreas comunes, pero también con sólo un 50 por ciento de aforo de estas áreas para poder tener precisamente una muy buena sana distancia. En el caso de restaurantes, cafeterías y negocios de este giro, en el caso rojo están cerradas, se permite solamente poder llevar a domicilio los alimentos o pasar a recogerlos y el establecimiento tiene la infraestructura para poder hacerlo. Y en el caso de los hoteles estos deben ser solamente ofrecidos a las habitaciones. Ya cuando estamos en un nivel de riesgo alto que es naranja pueden iniciar sus actividades con un aforo del 50 por ciento, precisamente para exista la suficiente distancia entre las mesas y las actividades que se llevan al interior de este tipo de establecimientos. En el caso de servicios de barbería, peluquería, estéticas, etcétera ya sabemos que en el nivel de riesgo máximo en el rojo se pueden dar a domicilio con medidas o protocolo sanitario; y en el caso de naranja se puede tener una actividad con un 50 por ciento de asistencia el cual para que se dé se solicita que se realice vía el agendamiento o con citas ara el tipo de servicio. Los parques y plazas públicas recordemos que en ambos niveles de riesgo el enfoque es actividad física de las personas para que puedan tener este espacio en donde realizar este tipo de acciones, que además contribuyen también a mitigar los riesgos que en su momento generan casos graves de la enfermedad. En el semáforo rojo 25 por ciento es el aforo, semáforo naranja puede incrementarse hasta un 50 por ciento. Los mercados, supermercados continúan ofreciendo sus servicios con un aforo del 50 por ciento en rojo, se incrementa a 75 por ciento en naranja y se le pide a la población que contribuya con la actividad enviando solamente a un integrante de la familia a realizar las compras para así no tener aglomeraciones al interior de estos espacios. Los juegos profesionales en ambos niveles de riesgo pueden llevar a cabo sus actividades deportivas, pero solamente entre los equipos, solamente con su personal técnico, los estadios deben de permanecer todavía cerrados y no se permite lógicamente el acceso de personas a este tipo de eventos. Veamos el siguiente grupo de actividades rápidamente. Sabemos que todas ellas están cerradas, que no se deben de llevar a cabo cuando la entidad federativa tiene su nivel de riesgo máximo, es decir, en rojo, pero cuando este nivel baja al nivel alto, que es el naranja, bueno, en el caso de gimnasios, spas y similares, 50 por ciento, también sólo con citas para poder mantener una calendarización que permita, uno, la sana distancia y, dos, la adecuada sanitización de todo el equipamiento que se utiliza al interior y para estos servicios. En el caso de cines, teatros, museos, eventos culturales, pero que tengan menos de 500 localidades se pueden activar con un aforo de un 25 por ciento, para tener la mayor dispersión de las personas que participen de estas actividades al interior de estos locales. Lo mismo sucede para los centros comerciales y el 25 por ciento es para cada uno de los locales, tiendas o comercios que se encuentran al interior del centro comercial, es decir, no debe de haber más de un 25 por ciento de aforo al interior de cada uno de ellos. En el caso de los espacios de culto también un 25 por ciento para que puedan reiniciar estas actividades, pero que al hacerlas haya la suficiente sana distancia entre las personas que participan de estos servicios. Y para efectos de grandes congregaciones, como lo serían conciertos o eventos públicos similares, así como los bares y otros giros similares, estos sí, cerrados en ambos niveles de riesgo, todavía no ser permite la actividad correspondiente. Veamos ahora el componente epidemiológico. Tenemos la actuación de las cifras a nivel mundial. Vemos incrementos ligeros pero constantes de todos los días en relación a la carga acumulada a nivel internacional, la pandemia sigue activa y sigue activa en la región de las Américas, ese 57 por ciento se ha mantenido prácticamente durante la última semana. Los incrementos en el número de casos han sido, digamos, también constantes, por lo tanto, el porcentaje no ha variado, pero tampoco ha disminuido, es decir, no vemos una disminución o una tendencia que sea descendente en la presentación de los casos activos, es decir, las personas que iniciaron con signos y síntomas en los últimos 14 días que en su conjunto y en todas las regiones representan el 22 por ciento de todos los casos que hasta el momento se han confirmado de COVID-19 en el mundo. Veamos ahora la estadística a nivel nacional. El día de hoy tenemos 595 mil 917 personas que han ingresado a protocolo de estudio dado que el protocolo de estudio incluye la toma de una muestra para un diagnóstico por laboratorio, 289 mil 142 salieron negativas, dieron negativas al virus SARS-Cov-2, por lo tanto, se descartan como casos de COVID-19; sin embargo, 231 mil 770 son las que se confirman como casos de COVID-19 porque dieron positivas a esta prueba. Dentro de este grupo que se confirma y se actualiza todos los días se encuentran también las personas que lamentablemente han perdido la vida, que al día de hoy son 28 mil 510 las que a causa de las complicaciones de la enfermedad, que sabemos que existen y están presentes, lógicamente no pueden recuperarse y, por lo tanto, lamentablemente fallecen. Si vemos la siguiente diapositiva veremos la carga total acumulada de casos confirmados, que además genera una tasa de incidencia de 181.4 personas por cada 100 mil habitantes en México. Este es un dato que en su momento sirve para compararse con algunos otros países. Vemos cómo se distribuye esta carga acumulada en relación a las entidades federativas. Siempre han sido dos las entidades federativas que han mantenido la mayor carga acumulada, las demás se mantienen en menores niveles de carga acumulada, pero también han estado paulatinamente incrementando su cantidad de casos y podemos rápidamente identificarlas en esta gráfica. Veamos la siguiente diapositiva. Son los casos que consideramos activos de la epidemia en México, tanto en el grupo de los que ya están confirmados, estos 24 mil 734, como 47 mil 757 casos que aún son sospechosos, pero por la fecha de su inicio de síntomas, es decir, en los últimos 14 días también contribuirán a la epidemia activa. En la gráfica los vamos a ver distribuidos a ambos grupos por entidad federativa y en donde además vamos a poder identificar cuáles son las entidades federativas que entonces concentran la mayor carga de casos que aún son sospechosos. Veamos la siguiente diapositiva. Es la distribución en el tiempo de cómo sucedieron, ocurrieron las defunciones, las tenemos por fecha la cual se produjo el deceso y además también podemos notar en la parte superior estas dos mil 204 defunciones que tienen una muestra de laboratorio y estamos esperando todavía un resultado. Es un número que ha tenido una variación mínima en las últimas semanas, pero vemos cómo están también a su vez distribuidas en el tiempo prácticamente en los últimos 30 días. La siguiente diapositiva es la misma información, sin embargo, distribuida ahora por entidad federativa para poder identificar donde se encuentran las mayores cargas de defunciones, así también como en dónde podemos… vamos a ver en los siguientes días un incremento cuando estas defunciones aún sospechosas tengan un resultado. Veamos la siguiente diapositiva. Es precisamente la distribución también en el tiempo de los casos confirmados acumulados hasta el momento, pero también sumamos y colocamos los casos que aún son sospechosos para poder precisamente ver nuestra tendencia de la curva epidémica y cómo esta se está comportando. Vemos que ha sido similar prácticamente a las últimas semanas y en la medida que estos casos sospechosos continúen confirmándose o descartándose ira modificándose, lógicamente, esta pendiente. Vemos que la pendiente que su momento se grafica cuando sumamos ambos grupos realmente no es una pendiente que tenga una ascendencia abrupta, es decir, la velocidad, que lo hemos estado también comentando en conferencias anteriores, se ha mantenido estable, no tenemos un cambio importante en la velocidad, vamos a estar dando seguimiento también a este punto. En la siguiente diapositiva es la distribución de solamente aún esos casos que son sospechosos por entidad federativa. Podemos también ver que son dos las entidades federativas que además son las que han concentrado la mayor carga de enfermedad confirmada hasta el momento las que también concentran la mayor carga de casos aún sospechosos. Luego vienen ya otras entidades federativas que tienen por lo menos o al menos de la mitad de esta carga acumulada en esas dos primeras, pero que también contribuyen lógicamente con el total. Veamos la siguiente diapositiva. Es ahora la carga acumulada de los casos confirmados. Vemos que el incremento porcentual del día de hoy es similar al del día de ayer, 2.5 por ciento, tanto para ayer, como para el día de hoy, lo cual continúa manteniendo esa tendencia de desaceleración de la transmisión que habíamos estado observando prácticamente desde la mitad del tiempo en el que ha sucedido la epidemia en México. Veamos la siguiente diapositiva. Son los casos recuperados para el día de hoy, aunque el porcentaje similar, 60 por ciento, realmente son alrededor de tres mil 300 casos más que se suman, ahora son 138 mil 319 las personas que felizmente se han recuperado de la enfermedad, han podido regresar lógicamente a su vida familiar, muy probablemente a su vida pública y su vida laboral sabiendo que fueron casos confirmados de COVID-19. Todas estas personas tienen un resultado de laboratorio de prueba confirmatoria positiva para virus SARS-Cov-2; por lo tanto, tenemos la evidencia para decir que son personas que padecieron la enfermedad y que ahora se encuentran recuperadas de la misma. Veamos el siguiente grupo de diapositivas. Es nuestra carga de ocupación y disponibilidad hospitalaria que nos ofrece la red IRAG, 98 por ciento fue la notificación, muy buena tasa de notificación de las unidades que lo realizaron. En el caso de camas IRAG generales tenemos una ocupación del 44 por ciento, un punto porcentual menos que el día de ayer. En el caso de camas IRAG con ventilador para pacientes graves, 39 por ciento, también es un punto porcentual menos que el día de ayer, pero básicamente hemos visto en la última semana, semana y media que esto se ha mantenido bastante estable. Veamos cómo se distribuye a nivel nacional cuando vemos en las siguientes diapositivas la distribución ya por cada entidad federativa. Hacemos notar que todas tienen al menos un 30 por ciento o más de disponibilidad, lo cual es bueno, porque están dentro del margen de seguridad siendo ahora el estado de Tabasco el que tendría la mayor ocupación con este 68 por ciento, pero aun teniendo 32 por ciento de disponibilidad. Si vemos la siguiente diapositiva es ahora la información de las camas IRAG con ventilador para los pacientes más graves, para los pacientes más críticos. Igualmente, vemos una buena disponibilidad en la media de cada uno de los estados; de hecho, el que menos tiene es 39 por ciento, está prácticamente cercano al 40 por ciento y por encima lógicamente de este nivel de seguridad del que estamos hablando y vamos a ver cómo se empiezan a mover entre ellas. Veamos la siguiente diapositiva también de red IRAG, 903 son las unidades COVID que reportaron al día de ayer, un incremento de dos unidades más, lo que sigue entonces manteniendo nuestra tendencia ascendente en la identificación y puesta en marcha de unidades COVID necesarias para la atención de pacientes graves y pacientes críticos. Veamos ahora un siguiente grupo de diapositivas. No las pudimos presentar el día de ayer, que es cuando tocaba presentar, actualizar la información de cómo ha afectado el país a los profesionales de la salud, lo hacemos todas las semanas; sin embargo, las traemos para ustedes el día de hoy. Son 46 mil 13 los profesionales de la salud que han dado positivos a la prueba de SARS-CoV-2, por lo tanto, son los casos acumulados, también tenemos una cantidad de aún sospechosos, 13 mil 5790, pero 89 mil 149 también han dado negativo a la prueba. Los tenemos distribuidos por entidad federativa por cada uno de los tres grupos para que ustedes los puedan identificar la revisión de la información. En la siguiente diapositiva podemos ver la distribución en el tiempo de cómo han ocurrido estos casos, tanto los confirmados acumulados como los casos que aún son sospechosos. Prácticamente la línea de pendiente que se forma es bastante similar, digamos a la general que vemos en todos los casos a nivel nacional. Veamos la siguiente diapositiva. La distribución por grupo de edad-sexo de estos casos confirmados, el total de acumulados 46 mil 13, vemos que prácticamente la principal carga la tenemos en los grupos de edad, que van de los 34 a los 35 a 29, y 40 a 44, que también al igual que en la población general significa las edades que están profesionalmente activas y que por lo tanto tienen mayor actividad en estos grupos. No está aquí el porcentaje como tal, pero lo podemos notar rápidamente en las barras, las barras de color verde oscuro representan las mujeres. Aquí siempre hemos estado viendo esta diferencia con la población general, en donde las mujeres tienen una mayor carga en la ración a los hombres en los que se refiera al personal de salud. Veamos la siguiente diapositiva, que es precisamente la distribución porcentual por profesión o por ocupación. En el primer lugar están las enfermeras, enfermeros, con un 41 por ciento, este es también un dato que hemos estado viendo que se ha mantenido desde que estamos presentando esta información, lo siguen a este grupo las médicas, los médicos, con 29 por ciento, una variación mínima en relación a los últimos datos; otros grupos de trabajadores de la salud representan el 27 por ciento, y con los porcentajes más pequeños los laboratoristas con un dos, los dentistas con uno por ciento, haciendo una gran diferencia en relación a otros grupos de profesionistas. Veamos la siguiente diapositiva. Es la distribución de cómo se presentaron, en qué estadio clínico, sintomatología, qué estado de la enfermedad tenían cuando estas personas fueron diagnosticadas con COVID-19. Vemos que aquí en el personal de salud es un 92 por ciento la cantidad de personas que lo hicieron de manera ambulatoria, aunque tenemos un ocho por ciento que sí requirió ser hospitalizado porque presentaban enfermedad grave, un grupo de ellos lo hicieron de manera estable, otros sí fueron de gravedad y tuvimos también hasta 234 profesionales de la salud que requirieron ser intubados. Y precisamente, de este grupo, de este ocho por ciento que cursó como enfermedad grave, podemos ver en la siguiente diapositiva que lamentablemente tuvimos también profesionales de la salud, 683 de ellos que hasta el momento han perdido la vida a causa de las complicaciones de la enfermedad. Podemos ver cómo se distribuye en el tiempo la correncia de esa defunción y podemos también notar de estas 23 defunciones aun sospechosas cómo están también distribuidas en el tiempo y por lo tanto dónde podríamos esperar todavía un ligero incremento en relación a las 683 ocurridas. En la siguiente diapositiva veremos también este grupo que falleció, pero ahora distribuido por la entidad federativa en donde ocurrió la defunción también para poder identificar en dónde se concentra la mayor carga de fallecimientos. Vemos la siguiente diapositiva. Es la distribución por grupo de datos, solamente ahora de las personas que han perdido la vida, similar como lo vemos en la población general, siempre la curva que se forma se desplaza un poco hacia la derecha, vemos una tendencia ascendente que llega hasta el grupo de 60, 64 años, que es de hecho el que tiene la mayor carga y luego va disminuyendo un poco en función de la edad, que también tiene que ver con los trabajadores que están realizando sus actividades en esos grupos de edad. Aquí sí, a diferencia de la estadística de todos los casos, aquí nuevamente vuelven a ser los hombres los que tienen la mayor carga de defunciones, es decir, los que presentan mayores decesos y esto es similar también a lo que hemos observado a la población en general. Me parece que es la última diapositiva. Bien, sería entonces la actualización para el día de hoy. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Gracias, doctor José Luis Alomía. Vamos a abrir con usted, con usted y quedó pendiente Araceli Aranday y Carlos también, ahí está, Carlos, exacto. Por favor. PREGUNTA: Buenas noches. Estuvimos viendo la semana pasada de que empezó a haber una desaceleración o contención del COVID y ahorita también vimos que hay… HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: El micrófono no está activo. INTERLOCUTOR: Repito la pregunta. Buenas noches, doctor; buenas noches, director. En la semana estuvimos viendo que ya hay una desaceleración de la pandemia, hay una contención y va en descenso ahorita la tasa de contagios en porcentajes. Vimos ahorita lo que son pacientes recuperados que tuvieron COVID y la tasa es del 60 por ciento. ¿Podemos saber qué personas y qué comorbilidades son en las que se están recuperando las personas y en qué edades? Gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: En principio, sí. Ayer justo hicieron esa pregunta al terminar la sesión. Vamos a trabajar un poco en eso para tener detalles sobre la recuperación y, sobre todo, lo que resultaba importante es sobre cuáles son los elementos predictores de la recuperación. La información epidemiológica que tenemos incluye desde luego características demográficas de las personas, qué edad tiene, dónde viven, qué sexo tienen y también algunas características clínicas al momento del ingreso. Dado que la información epidemiológica no es un expediente electrónico, no tenemos detalles sobre el curso de la hospitalización, más que elementos básicos, cuándo son intubados y su estado de salud general, pero sí podemos tener algunas, tenemos la información de las comorbilidades, es justo la presentamos aquí los lunes y podemos analizarlo para las personas que se recuperan. INTERLOCUTOR: ¿No podría agregarse una información parecida a lo que hacen, pero por hospital? HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Tenemos la posibilidad de hacerlo, por eso necesitamos un poquito de tiempo para trabajarlo en forma y lo presentamos, pero agradecemos la idea implícita en la pregunta. Vamos a darle paso a Araceli Aranday, que quedó pendiente ayer, nos regresamos por acá y luego de este lado y de este lado. PREGUNTA: Gracias. Preguntarle, hubo diversas manifestaciones en la Ciudad de México y en algunos estados, ¿esto podría detonar alguna elevación de la curva por contagios? Gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: No necesariamente si no fueron cuantiosas. Tengo entendido, por un informe preliminar, a través de los medios de comunicación, que fueron manifestaciones muy pequeñas, incluida la que llegó a la Secretaría de Salud y al Seguro Social, me parece que hablaban de menos de dos decenas de personas. Entonces, difícilmente eso podría precipitar un repunte. Gracias. Pasamos con usted y acá con Alejandro y luego nos vamos con Carlos. PREGUNTA: Muchas gracias. Buenas noches. Farah Reachi, de Noticieros Televisa. Preguntarle, doctor López Gatell, en esta pandemia por COVID ¿usted recomienda el uso de albercas?, ¿qué información se tiene sobre contagio en albercas?, en algunas entidades ya se están abriendo algunos balnearios. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Gracias por la pregunta. El tema de albercas no lo hemos encontrado extensamente documentado en términos técnicos o en términos científicos, pero en general no se considera, dado el mecanismo de transmisión, que la alberca por sí misma pueda ser una vía de transmisión. Es decir, quizá una inquietud que podría surgir es dado que el virus se transmite por la vía respiratoria a través de gotas de saliva o gotas pequeñas o aerosoles que el depositar esa saliva sobre dentro del agua de la alberca pudiera ser que el agua de la alberca sea un medio de transmisión. No parece ser el caso por muchas razones: En primera, generalmente las albercas están cloradas y la concentración de cloro es suficiente para eliminar a un virus como este. Lo segundo es que la concentración que se requeriría de virus, aún si no estuviera clorada el agua, para que pudiera dar un contagio efectivo tendría que ser extremadamente alta, es decir, se disuelve las partículas de virus que definitivamente sí pueden estar en la saliva de una persona enferma o en las secreciones respiratorias y llegar a la alberca se disuelven en un gran volumen de agua. Lo que sí podría contribuir a los contagios, igual que ocurre en ambientes secos, es la proximidad de las personas. Generalmente cuando las personas nadan, a menos que estén deliberadamente jugando en el agua, no están tan cercanas unas de otras. Aquí la recomendación sería la misma, general para todos los espacios mojados o secos que es no estar en proximidad, sería una sana distancia acuática, también en el agua mantengámonos a sana distancia. Muchas gracias. Alejandro Alemán, por favor y pasamos después con Carlos. PREGUNTA: Gracias, Alejandro Alemán, de Medicina Digital. Doctor, ¿estos 46 mil casos de personas enfermas del sector salud, realmente preocupan? ¿son responsabilidad de cosas que se tengan que mejorar dentro de esta Nueva Normalidad en el manejo hospitalario? De hecho, las protestas obedecen precisamente a eso, a que el personal se queja de falta de protocolos, falta de equipos y, bueno, sería una discusión circular otra vez que nos diga que sí está cubierto, que sí está funcionando. Lo que sí es un hecho es que este malestar en el sector no sé si… ¿qué medidas se tendrían que hacer? Y no lo digo sólo por esta situación de pandemia, sino que ya es parte de la Nueva Normalidad, los hospitales tendrán que operar de otra manera para garantizar la seguridad. Gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Gracias. Creo que la pregunta es muy pertinente. Más bien, no hay puntos de discusión, hay puntos de reflexión y le agradezco el planteamiento. La seguridad en términos biológicos, que se llama bioseguridad, es parte de la cultura de trabajo de los ambientes sanitarios, digamos, la atención de la salud, los hospitales, las unidades de primer nivel, los laboratorios, en general, cualquier espacio donde existe material biológico potencialmente infectante deben tenerse prácticas de bioseguridad. Las prácticas de bioseguridad son diversas, pero el principio general es que los agentes infecciosos, los agentes biológicos infecciosos se mantengan lejos de las personas en la vía relevante por la que pueden ser transmitidas. Aquí tenemos el caso concreto de COVID, que es sumamente ilustrativo porque estamos en medio de una pandemia, pero todos los días, a toda hora en la atención de la salud existe un riesgo biológico. Un elemento que por muchos años se ha incorporado como un derecho laboral o prestación laboral es el tema de la prima de riesgo, es decir, una cantidad, una compensación salarial que se ha agregado a los salarios de las trabajadoras y trabajadores de la salud desde hace mucho tiempo, no tengo idea cuándo se puso. Lo cierto es que una cosa es tener una compensación salarial, pero eso no disminuye el riesgo. Lo relevante, y coincido con lo que usted implica con la pregunta, es que existan no solamente los protocolos escritos que existen, sino el conocimiento que debe existir y las prácticas de supervisión necesarias para que en cada unidad de salud se lleven a cabo estos protocolos. Esto es una de las carencias históricas de nuestro sistema de salud, la cultura de bioseguridad, y de hecho la existencia de comités de bioseguridad, que no son, no es una práctica frecuente, es una deficiencia histórica de nuestro sistema de salud. Le puedo platicar que en tiempos, alrededor de la pandemia de influenza, en el propio Indre, en el propio Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, que hoy dirige el doctor Alomía, se hicieron avances importantes en establecer protocolos de bioseguridad, pero insisto, no es solamente escribirlos, sino es la cultura de trabajo, y fue un avance importante en establecer protocolos de bioseguridad, pero, insisto, no es solamente escribirlos, sino es la cultura de trabajo, y fue un avance importante, pero en las unidades de atención médica no necesariamente existen. Entonces, es un reto. Así como había otros retos, la cobertura, las instalaciones de salud, el déficit de más de 240 mil contrataciones en el Sistema Nacional de Salud, esta es una más, es una más de las condiciones precarias en que se encontraba a lo largo de muchos, muchos años, nuestro Sistema Nacional de Salud. Que ocurran estas 46 mil o cualquier número de infecciones en el personal de salud, desde luego no es deseable, es muy indeseable, es muy lamentable y lo que revela es una carencia histórica. ¿Qué hay que hacer? Subsanarla. Aquí hay elementos de progreso y hay también elementos de los cuales sacar lecciones importantes. Cuando empezó la epidemia en la primera quincena de marzo, empezó el 28 de febrero, pero durante la primera quincena de marzo ocurrió un fenómeno que fue muy llamativo: los equipos de protección personal, que son los goggles, los cubrebocas de alta eficiencia, las caretas, otros equipos, existían en algunos hospitales, ciertamente había carencia en otros, pero aún donde había fueron utilizados de una manera no óptima. ¿A qué me refiero con ello? Hubo la expectativa de que todas y todos los trabajadores de la salud, independientemente de en qué puesto de trabajo estaban debían utilizarlos y había una carencia, porque en general el mercado mundial de estos productos, el mercado nacional estaba muy limitado. Y eso llevo a una ausencia de brusca, súbita, por un uso inadecuado. Aquí en otras ocasiones, ya no lo habíamos retomado, pero habíamos puesto un ejemplo por analogía simplemente, desde luego tiene implicaciones muy diferentes, de los equipos de trabajo, por ejemplo, de las personas que hacen soldadura. Entonces, donde se está haciendo una soldadura, por ejemplo, ¿en una construcción quién debe tener la careta con la sombra 14? Los que están soldando, el que está en la oficina viendo los planos no necesita tener una careta de sombra 14. Es una analogía, estoy perfectamente consciente que las implicaciones son muy diferentes. Pero el punto que quiero comentar con esta analogía es, ocurrió que hubo la expectativa pública de que todo mundo, incluso quien no estuviera intubando a los pacientes, tomándoles muestras, que son los dos puestos de trabajo donde más se requieren estos equipos de alta contención, deberían usarlos; y entonces hubo un desbalance, porque minuto tras minuto se acabaron y después había solamente otro tipo de equipos, esa fue la fase uno de la carencia. Luego vino el problema de un mercado mundialmente saturado, muchos países, incluso Estados Unidos, que concentró una parte muy importante de la proveeduría global llegó un momento en que no tenía, porque dejaron de fabricarse, dejaron de fabricarse a la velocidad que se necesitaba. Y eso lo subsanamos con el puente aéreo de todos estos vuelos que se han hecho a China y hemos tenido ya suficiencia. Y luego vino un tercer elemento que no hay que perder de vista, el fenómeno local. Localmente detectamos, después de esto fue subsanado, por ejemplo, el Instituto Mexicano del Seguro Social, eso lo comentamos en una conferencia, nos acompañó el jefe de seguridad del Instituto Mexicano del Seguro Social, porque se tuvo que hacer una intervención especial para controlar el robo, localmente había robo, desaparición de piezas que luego eran revendidas en un mercado negro. Imagínense la atrocidad. Entonces, sí, todo esto es parte de la realidad, es muy lamentable, pero revela la complejidad de resolver un problema tan añejo, tan importante. La buena noticia con la que quiero cerrar en ese sentido es que cuando analizamos los eventos, qué tan rápido están ocurriendo estos eventos, sí notamos que a lo largo de la epidemia se redujo, se desaceleró; entonces, la frecuencia de que eso ocurra hoy es mucho menor de lo que era en marzo. ¿Cuál es la razón? Precisamente se trabajó en todos estos aspectos, garantizar el abasto, cuidar que no hubiera robo local y también el entrenar a las personas, familiarizarlas con los protocolos de bioseguridad y que esto funcionara. Pusimos varios videos, que han estado a disposición de las comunidades profesionales o incluso a disposición del público, están ahí en sitio de coronavirus y entonces es una mejoría. Desde luego la raíz profunda, requiere mucho tiempo de continuar el esfuerzo, independientemente de COVID para evitar otros riesgos laborales relacionadas con la seguridad biológica. Muchas gracias por la pregunta. Carlos, por favor, y luego nos vamos con Juan y con Daniela Pastrana. PREGUNTA: Buenas noches, doctor Gatell, doctor Alomía, buenas noches a todos. Carlos Abaroa, del Unomásuno. La pregunta es: Es evidente que se debe fortalecer el sistema de salud en México y estar mejor preparados para los diversos rebrotes que se esperan en los siguientes meses. Si algo se evidenció en este primer brote fue la carencia de médicos con formación especializada. ¿Qué se está haciendo para mejorar este aspecto de los médicos y personal de salud que actualmente han estado al frente de esta pandemia? ¿Cómo se está garantizando las mejores condiciones laborales y de bioseguridad? HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Muchas gracias, Carlos Abaroa, de Unomásuno. Su pregunta además de relevante y pertinente, es justo continuidad de lo que ya señalábamos con Alejandro. Efectivamente, nuestro Sistema Nacional de Salud, yo creo que para muchos pudiera esto ser una sorpresa cuando algunas personas tenían la percepción de que un sistema muy bueno, era un sistema, algunos casi lo veían como perfecto y lejos estaba de serlo. No quiero menospreciar en modo alguno los grandes logros que ha tenido nuestro Sistema Nacional de Salud y tampoco la calidad extremadamente buena que tienen varias de las unidades operativas, desde luego mayormente las unidades especializadas en donde ha habido inversión a lo largo de mucho tiempo, no solamente inversión monetaria, sino la formación apropiada de las y los profesionales de la salud; y también ciertamente en algunos hospitales general. Es decir, hay mérito por muchos lugares, pero lo que también es cierto es que hay una realidad que no se puede ocultar, que son más de 30 años de un esfuerzo insuficiente, esfuerzo en inversión, esfuerzo en planeación, esfuerzo en organización, esfuerzo en rectoría, esfuerzo en cobertura, esfuerzo en equidad, entre otros innumerables aspectos. Los números son claros, no son creados ahora por esta administración que ve con un sentido crítico las grandes carencias del Sistema Nacional de Salud, organismos como la OCDE, la organización para la cooperación, desarrollo y comercio, o el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial o la Organización Mundial de la Salud tienen diversos documentos que han evaluado los sistemas de salud del mundo, incluido México, y muestran que teníamos insuficiencias, algunas muy concretas se pueden ilustrar como este número, una carencia de personal de salud de 240 mil personas. Formar a 240 mil personas… Cuando decimos personal de salud son varios campos, pero mayormente médicas y médicos, enfermeras, enfermeros, no se crean de la noche a la mañana. Cuando hablamos de especialistas, especialistas médicos, tampoco se forman de la noche a la mañana, tardan aún más, es el tiempo que dura una formación de licenciatura en medicina, que son seis años, siete en algunas escuelas, como el Politécnico Nacional, más la especialidad que dura al menos dos, generalmente tres y a veces cuatro años. Y hay carencias muy grandes. En salud mental, por ejemplo, no tenemos especialistas en salud mental, en campos especializados como la infectología, como la neumología, como la medicina crítica no tenemos especialistas suficientes. ¿Qué se puede hacer? Ahorita en forma aguda, en forma inmediata tenemos que responder al COVID y por eso en cuanto empezamos a abordar este asunto, que ya lo habíamos empezado a abordar antes de COVID, recordarán que al inicio del año anunciamos la creación del Instituto de Salud para el Bienestar, Insabi, y uno de sus cuatro encomiendas fundamentales es que no haya carencia de médicos, enfermeras y demás personal de salud. Entonces, esto ya lo habíamos arrancado y en eso nos cayó el COVID. Entonces, aceleramos el proceso usando las mismas herramientas que habían sido planeadas. Hemos logrado a lo largo de la respuesta de la epidemia, gruesamente entre la mitad de febrero y esta fecha, contratar a casi 50 mil especialistas o personal de salud en general, casi 50 mil y continuamos, esto no ha acabado, así como hacemos las reconversiones hospitalarias no podemos crecer los hospitales sino están las personas profesionales. Entonces, seguimos, esta es la convocatoria de médicas y médicos del bienestar. Es menos difícil o menos complejo contratar generales, porque no hay especialistas se les ha entrenado, se les ha entrenado para que cumplan tareas específicas, obviamente no pueden reemplazar una especialidad médica que dura tres años, son entrenamientos cortos inmediatos. Y para que puedan desarrollar un trabajo con las competencias necesarias están bajo supervisión de especialistas y se integró -todo esto lo trabajó el Insabi que dirige el maestro Juan Ferrer, y de manera directa para este operativo el doctor Alejandro Svarch- un esquema de pirámide de supervisión -y aquí nuestro agradecimiento también a los Instituto Nacionales de Salud, en especial, el Instituto de Nutrición, el doctor Guillermo Domínguez Cherit, a quien quiero invitar un día también para que nos hable de todo esto- donde un especialista de alta competencia coordina a cinco especialistas no tan expertos, es decir, con menores años de experiencia y cada uno de esos cinco coordina a otros cinco con menor experiencia aún. Entonces, tenemos una pirámide y reproduciendo estas pirámides se logró hacer mucho más eficiente la atención. Eso es lo que hemos estado haciendo, todo esto es la reconversión hospitalaria para atender a las personas. Muchas gracias, Carlos. Daniela Pastrana y Juan Hernández. Daniela Pastrana, Pie de Página. PREGUNTA: Gracias, doctor, buenas noches. Hace unos días circuló o bueno más bien la doctora en ciencias médicas Laurie Ann Jiménez hizo un hilo de tuit que generó una serie de inquietudes, porque ella hacía referencia a una investigación que decía que la excreción del virus puede durar de seis a 45 días, lo que significaría que a lo mejor alguien ya no puede ser activo antes de los 14 y puede ser activo hasta los 46 días. Bueno, el hilo al final de lo que hablaba es del tema de los recuperados, de las personas recuperadas, que si no hay un seguimiento a estas personas recuperadas y el virus puede contagiar hasta los 45 días generaría otros problemas. Entonces la pregunta es, una, si ustedes tienen información de esto, de esta investigación o de este estudio. Y sí hay algún plan o si tenemos capacidad en el sistema de salud para dar seguimiento a estos pacientes recuperados.  Ahora hablaba de que no es un área de la que se ocupe epidemiología, pero si en el sistema de salud hay alguna forma de dar seguimiento a estos pacientes. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Muchas gracias. No conozco esta autora ni esta publicación. ¿Está en una revista científica esta? Si nos puede compartir la bibliografía sería estupendo para leerlo. Habíamos comentado en ocasiones previas que de cuando en cuando aparecen algunos informes científicos o publicaciones en revistas. Hay un estándar en la calidad de las revistas científicas internacionales que le llamamos la revisión por pares. A veces hay revistas que tienen un grado de exigencia menor, otros que son altamente competentes donde se hace una revisión por pares. Esto es un principio fundamental de garantizar la credibilidad de los resultados científicos. Me gustaría mucho, asumo que esta es una de esas publicaciones, podríamos revisarla. Pero el punto es: de cuando en cuando se ha hecho series de casos, que es el tipo de estudio descriptivo en el que se toman informes de lo que ocurre a dos, tres, cinco, siete, 20, 40, 100, es decir, no hay un límite, una cantidad de personas. Y se hablado de este tema de la excreción prolongada de los virus, es decir, sigue ahí el virus. En su mayoría, aunque no han sido demasiado los informes, también habría que ver cuándo publicó esta doctora esto, si fue una de las informaciones preliminares o es algo reciente, pero en su mayoría lo que se ha interpretado es que la técnica de PCR, la Reacción en Cadena de la Polimerasa, es una técnica tan sensible que puede detectar segmentos del material genético del virus, de ARN, aun cuando no haya partículas activas. ¿Se acuerdan que hablábamos de esto hace unos días? Viriones son las partículas infectantes requieren que sean el virus completo, ensamblado y con la arquitectura correcta, pero el virus después empieza a deteriorarse, obviamente estamos hablando de millones de partículas virales, y los restos de sus proteínas y del material genético, el ARN, se quedan en los tejidos por un tiempo más largo de lo que se queda el virus activo. Entonces, aunque de inicio pareció una idea inquietante de que más allá de los 14 días pudiera haber personas excretando virus viable, virus infectante, después el consenso o la idea más generalizada es que no, que en realidad son restos del virus, y por eso la Organización Mundial de la Salud, los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos, otras agencias de salud pública globales que han hecho pronunciamientos al respecto, han considerado que, aunque esto fue una alerta importante, hoy el conocimiento ya es que no deberíamos estar tan preocupados de ellos. Sin descartar que, obviamente, y lo dijimos también hace pocos días y lo hemos dicho en otras ocasiones, las personas con enfermedad grave pueden ser excretando virus por tiempos más largos, casi nunca por tiempos mayores a los que se requiere para su propio cuidado, su propio tratamiento, de modo que cuando se van de alta ya no excretan los virus. Y hay una variable que es importante, que es la cantidad de virus que inicialmente se detectan, y hay un parámetro de la PCR que mide justamente los ciclos de replicación que se tienen que hacer para detectar al virus y eso es una medida de qué tan fuerte o alta es la carga viral. INTERLOCUTORA: ¿Tendríamos nosotros capacidad de dar seguimiento a las personas recuperadas? HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Bueno, las personas recuperadas, sobre todo quienes han estado hospitalizadas y particularmente quien estuvo en terapia intensiva -también lo decíamos hace unos días- requieren un seguimiento médico de ellas mismas, de las personas. Salen a veces muy debilitadas, con importantes afecciones, el reposo prolongado debilita los músculos, se atrofian los músculos y se requiere fisioterapia, por ejemplo. El daño pulmonar del COVID grave es muy extenso y se requiere fisioterapia pulmonar, en no pocas ocasiones se dañan otros órganos, ya sea directamente por el COVID, ya sea por el estado de gravedad que lleva a periodos prolongados de falta de oxigenación de los órganos o de falta de circulación sanguínea en capacidades adecuadas en los órganos. Entonces, puede haber muchos daños que tarden en reestablecerse. Y sí hay que darle seguimiento, generalmente donde hay una unidad que está dando tratamiento tiene la posibilidad de dar seguimiento, pero no olvidemos que nuestro Sistema Nacional de Salud era un sistema muy deteriorado, a lo largo de 30 años, se quedó muy insuficiente respecto a lo que México requería. Entonces, ese es el punto de partida. Juan Hernández, Grupo Cantón, periódico Basta. PREGUNTA: Buenas noches. Son dos preguntas rápidas. La primera, hoy el subsecretario Rabindranath Salazar informó que dio positivo a COVID-19 y nos viene a la mente aquella fotografía donde se toma con el secretario de Hacienda, con la secretaria de Gobernación y con la nueva directora del Banco del Bienestar. Retomo lo que usted nos informó hace unos días, que había 60 personas alrededor del secretario de Hacienda que habían tenido este contacto. Nada más si nos puede actualizar las cifras, ¿cuántas de estas personas han dado positivo a COVID y cuántas negativo? y si dentro de estas personas de negativo están estos funcionarios públicos. Y una segunda pregunta rápida es referente a… Bueno, es que nos han estado empezando a llegar muchos emails y muchas, en este caso, peticiones de las redes sociales en donde hay todo tipo de preguntas. La primera es donde nos hacen una especie de queja, le preguntan al doctor Gatell que en Baja California ya abrieron los casinos pese a que el estado sigue estando en rojo. ¿Qué es lo que deben de hacer las autoridades de salud? Y una preocupación muy grande es esta de las pruebas, siempre, aquí hay una que se me hace un poquito, no sé si disparatada, pero que si habría la posibilidad de hacerle la prueba a los 100 millones de mexicanos y eso cuanto implicaría en gastos. Entonces realmente son muchas dudas, a lo mejor se las voy a hacer llegar por… HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Cómo no INTERLOCUTOR: Gracias. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: No, con mucho gusto, todas las dudas son relevantes y en la medida de lo posible hay que atenderlas, la única limitación es cuando se nos acaba el tiempo. Sobre las personas como nuestro compañero Rabindranath Salazar, que han dado positivo, efectivamente, él tal como lo comunicó, dio positivo. Él es parte del estudio de contactos del secretario de Hacienda como se ve en esa foto cuando se le hizo el cambio de nombramiento y lo mismo todos los que aparecían en la foto. Ahora, hemos estado analizando ya de manera dirigida con los interrogatorios médico-epidemiológicos, la naturaleza de los contactos, ¿se acuerdan que habíamos hablado que un contacto depende de la duración, de la proximidad y del periodo relevante del caso contagiante? Aunque la foto es llamativa y veo que ha causado interés, lo cual me parece adecuado, legítimo e importante de atender, pudimos documentar que en el caso de nuestro compañero el licenciado Salazar él no fue durante la foto que fue el contacto relevante fue después, él después saliendo de la foto literalmente estuvo en sesiones de trabajo diversas en donde estuvo en contacto con quienes le pudieron haber infectado, uno de ellos es el secretario de Hacienda. Les podemos actualizar sobre el número, no sobre la identidad, esto lo volvemos a aclarar, la identidad de las personas que son sujetas a un estudio epidemiológico es sagrada, tan sagrada como es la secrecía médica, porque es un acto precisamente de cuidado de la salud. Quien ha decidido hacerlo público es libre de hacerlo, no están obligadas, no hay ningún elemento de ley o elemento moral por el que una persona deba revelarlo al público, quien quiera hacerlo que lo haga, pero nosotros no vamos a revelar ningún nombre. Pero el número sí nos lo puede actualizar el doctor Alomía. JOSÉ LUIS ALOMIA ZEGARRA: Claro, con mucho gusto. De hecho, del total de personas identificadas como potenciales contactos, ya después de hacer la intervención con cada una de ellas, un interrogatorio, esto lo realiza personal de la Dirección General de Epidemiología, epidemiólogos de hecho, capacitados, ya se acotó la lista solamente a 42 personas, o sea, son 42 las que en su momento sí tienen la clasificación de ser contacto en este caso del caso confirmado como tal. De estas 42 personas, hasta el momento solamente se identificado seis como casos sospechosos, es decir, que en su momento presentaron signos y síntomas de la enfermedad. Se tomó la muestra y cuatro personas más salieron confirmadas. Ahora, es interesante mencionar que no necesariamente fueron contagios del, nosotros epidemiológicamente decimos caso índice, no es necesariamente que el primer caso identificado haya contagiado a estas personas porque por la fecha de inicio de síntomas estas personas pueden haber tenido un contacto común para todas ellas o pueden haberse contagiado también en otros espacios, pero finalmente están en la relación de la lista de contactos. INTERLOCUTOR: Lo de casinos. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Casinos. Lo de casinos, pues es muy simple, la recomendación explícita, aquí es uno de nuestros ejemplos todos los días, es que cuando se está en semáforo rojo y cuando se está en semáforo naranja, en ambas condiciones no deben abrir, no se recomienda abrir centros nocturnos, de esparcimiento, bares, casinos y demás variantes, no deben abrir, son sitios donde por la naturaleza de la vivencia que se tiene en ellas se consideran de mayor riesgo que los restoranes o los otros establecimientos comerciales de servicios, entonces, no deben abrir. INTERLOCUTOR: Pues obviamente ahí están, es una responsabilidad de estas personas que están abriendo estos lugares. HUGO LÓPEZ-GATELL RAMÍREZ: Definitivamente, o sea, lo que ahí recomendamos es a la ciudadanía que lo exprese, que obviamente si considera que hay algo que es inapropiado, para eso son las conferencias de prensa, para que haya un conocimiento por parte de la ciudadanía, pues que exprese esta inquietud y que se haga lo procedente. Ahora, sobre pruebas, que está pendiente a petición de Araceli Aranday y le agradecemos la petición, que vamos a dedicar una sesión completa a pruebas. Por cierto, tenemos pendiente presentarles públicamente un documento que publicamos desde la semana pasada, está en el sitio coronavirus, si quieren irle dando una hojeada, es un documento producto de una reunión técnica que tuvimos con expertas y expertos nacionales e internacionales en epidemiología, en laboratorio, incluye gente de CDC, gente de la Agencia de Salud Pública de Canadá, y mexicanas y mexicanos colegas de la UNAM, por ejemplo. Y las resoluciones, que las comentaremos de esa reunión, son consistentes con lo que hemos venido diciendo de que no existe en otras partes del mundo tampoco, por lo menos en estas dos, y ahorita les platico la de hoy, un planteamiento de hacer pruebas generalizadas. Esta idea de interpretar las palabras del doctor Tedros, director general de la OMS, que ha dicho test, test, test, como una recomendación de hacer prueba a todo mundo es una interpretación deformada, errónea, distorsionada, y es lo que está comentado en ese documento. Hoy tuvimos por cierto una reunión técnica con los centros de control de enfermedades de Europa, es una institución que se estableció en el año 2004, posterior a la epidemia de SARS-1, la epidemia de SARS en China, que después fue también una pandemia, aunque de menor escala, y se establecieron en Europa unos centros de control de enfermedades. La institución representa a la Unión Europea en un aspecto técnico, que es la vigilancia y la evaluación de riesgos, ellos no se encargan de la respuesta ante las epidemias, eso le corresponde a cada país miembro de la Unión Europea. Es una institución técnicamente muy competente, ha sido modelo mundial en muchos aspectos y tuvimos una conversación. Por cierto, mi agradecimiento a la Secretaría de Relaciones Exteriores, específicamente a nuestra compañera, la subsecretaria Martha Delgado, quién no solamente para esta reunión, sino para muchas otras ha sido un elemento muy importante que nos ayuda a vincularnos con el mundo en todos estos temas. Pero bueno, al punto al que voy, a propósito de su pregunta, Juan, es: una vez más, interactuamos con una comunidad técnica de alta competencia en otro país, en este caso en otra región, la Unión Europea, que tiene la misma postura que nosotros y es que considera que hubo una mala interpretación de las palabras del doctor Tedros cuando él dijo test, test, test, prueba, prueba, prueba, que se interpretó en la narrativa pública como hacer pruebas generalizadas. Y la pregunta que nos comparte creo que ayuda a visualizarlo. ¿Cuántas pruebas habría que hacer? México tiene 128 millones de habitantes, más de 128. Pues a todo mundo, generalizado sería hacérselo a todo el mundo, a los 128 millones de habitantes, pero hacemos esta semana, suponiendo, lo cual evidentemente no es posible que se pueda hacer con la velocidad suficiente para que en una semana todo mundo tenga su prueba; a la siguiente semana o en 15 días habría que repetirla, porque en la medida que la epidemia sigue activa habría que tener otra ronda en donde otras personas se pudieran haber infectado. Evidentemente, esto no es procedente, no es una conducción técnica. Entonces, ¿cuántas hagamos? No 128 millones, hagamos quizá la mitad ¿no?, ¿más o menos, podríamos hacer la mitad? quizá, un poco más de 60 millones, pasaría lo mismo. Entonces, 30, 30 millones, una cuarta parte ¿o 10 millones?, así no funciona el asunto. Es justo a lo que voy, la pregunta me parece muy útil. No es que haya una cuota de pruebas que se necesiten hacer, es que donde hay un caso sospechoso, al caso sospechosos hay que hacerle una prueba, porque eso ayuda a hacer el estudio de caso-contacto y hacer la contención centrada en personas, que es lo que hemos venido haciendo desde el inicio. Son las 20 horas con un minuto, aquí se nos acabó el tiempo. Muchas gracias por la atención todos ustedes y nos vemos mañana. Muchas gracias. ---   VE 1088.